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El Mundo

El despertar político de Armenia

Detrás de las protestas en Ereván hay algo más que la rabia por el alza de precios. La generación más joven ensaya un alzamiento contra la clase política establecida.

Miles de personas salen a la calle en Armenia desde hace días protestando contra el alza de los precios de la electricidad. En la capital Ereván, la policía incluso llegó a usar la violencia contra los manifestantes y más de 200 activistas del movimiento “¡No al robo!” han sido detenidos. Aun así, la ola de protestas no baja y la gente sigue saliendo a la calle.

Desde el Gobierno, el presidente Serzh Sargsyan hace tiempo que se enfrenta a críticas por su intento de reforma constitucional. Supuestamente para mantenerse en el poder, puesto que tras su segunda legislatura no podría presentarse a las elecciones. Además, en octubre de 2014 firmó la adhesión de Armenia en la Unión Económica Euroasiática, un modelo impulsado por Putin como contraposición a la UE. Una decisión que también provocó algunas manifestaciones. Por otra parte, el Gobierno de Ereván desistió firmar un tratado con la Unión Europea.

Independientemente de Moscú

Sin reservas propias de gas y petróleo, Armenia depende de Rusia. El 100% de la compañía eléctrica del país (Redes Eléctricas de Armenia- ESA) está en manos del consorcio energético ruso Inter RAO. Para justificar el anuncio de una subida de precios del 17%, los argumentos usados fueron las sequías los años pasados, la demora en la reparación de la central nuclear de Mezamos y la depreciación del Dram, la moneda nacional.

Putin con el presidente armenio Serzh Sargsyan.

Putin con el presidente armenio Serzh Sargsyan.

El presidente de la Asociación de Sociólogos de Armenia, Geworg Pogosjan, advierte de las consecuencias de esta subida. “La principal carga la tendrá que soportal el pueblo. A partir del uno de agosto bienes, servicios y transporte serán más caros”, aclaró a DW. “Además, la economía ya está de por sí en crisis”, explica el sociólogo.

¿Motivos geopolíticos?

Los salarios, bajan, el paro y la emigración aumentan y las sanciones de occidente contra Moscú podrían tener efectos negativos en una economía estrechamente ligada a Rusia. Tanto las exportaciones como las transferencias de divisas de los armenios que viven en Rusia se redujeron con la crisis. Para Pogosjan no habría una relación clara entre la economía y el tratado de Armenia con la Unión Eurasiática. “Tampoco Europa está en su mejor momento”, concluye el experto.

“La pregunta de la orientación pro rusa o pro occidental no se discute en las protestas”, apunta Mikael Soljan del Centro de Estudios Regionales en Ereván. No hay trasfondo geopolítico sino que protestan contra el alza de precios, la corrupción y la deficiente economía, aclara rechazando también la información de algunos medios rusos, según la cual el aumento de precios sería una forma de ocultar una revolución impulsada por occidente.

“ESA es una empresa de Inter RAO y todos saben que la responsabilidad es de las autoridades armenias. Los manifestantes van contra ellos”, dice Soljan. Él se muestra convencido de que las autoridades armenias están provocando acontecimientos parecidos al Maidan al no aceptar las exigencias de los manifestantes. “Al usar la violencia cada vez se les une mas gente”, concluye.

Para Pogosjan, influyen también los efectos del cambio generacional en la sociedad armenia. “Mientras los mayores se quejan de la corrupción, para los más jóvenes se trata de defender sus derechos”, aclara. La misma interpretación defiende el periodista Aschot Aramjan. “Los jóvenes están saboreando la victoria de poder frenar la subida de precios del transporte publico”, dice. Ahora están convencidos de que pueden solucionar también otros problemas.