El Costa Concordia se hundió ″por un estúpido error″ | Europa | DW | 02.12.2014
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Europa

El Costa Concordia se hundió "por un estúpido error"

El Costa Concordia se hundió la noche del 13 de enero de 2012, tras salirse de su ruta y encallar en la isla de Giglio. Su capitán declaró hoy en el interrogatorio del juicio donde se lo acusa de homicidio imprudente.

Había 4.229 personas a bordo del barco, de las que 32 murieron. "La génesis del desastre fue un estúpido error", dijo Francesco Schettino, capitán del Costa Concordia, al fiscal, Alessandro Leopizzi, en referencia a la falta de comunicación entre él y otros miembros de la tripulación durante la colisión.

"¿Cree usted que no estoy atormentado?", dijo el capitán, de 54 años durante el juicio en Grosseto, en el centro de Italia. Una de las cosas que fueron mal durante el acercamiento a la isla de Giglio es que alguien desde la cubierta debería haber asumido la responsabilidad de estar atento que tenía un miembro de la tripulación, el indonesio Jacob Rusli Bin, que a su vez había asumido el timón, explicó Schettino.

Su segundo de a bordo, Ciro Ambrosio, que estaba al mando del Concordia en el momento de la maniobra, fue quien tomó esa decisión. Schettino relató que no supo del problema porque estaba hablando por teléfono. Schettino entró en la sala de mando del Concordia 11 minutos antes del suceso, pero formalmente asumió el control del crucero cinco minutos después, dejando a Ambrosio a cargo, aunque él, su superior, estaba a su lado.

Problemas para entender las órdenes

De acuerdo con las grabaciones de la caja negra, que ya se conocían, cuando Schettino asumió el mando, Rusli Bin tenía problemas para entender sus órdenes. Por el momento, no se ha dilucidado si la colisión se podría haber evitado si quien estaba al timón hubiese

actuado antes. Schettino dijo que la desviación de la ruta y la aproximación a Giglio se hizo por tres razones: como un favor al jefe de camareros, Antonello Tievoli, cuyos parientes viven en la isla; para homenajear al capitán retirado Mario Palumbo, también de Giglio, y como acción publicitaria. Según el capitán, era como matar "tres pájaros de un tiro".

A Costa Crociere, la empresa dueña del Concordia, no se le comunicó el desvío, pero ese tipo cambio de rutas se llevan a cabo de forma regular y el capitán tiene autoridad para hacerlo, señaló Schettino. Asimismo, el capitán rechazó las suposiciones de que el Concordia no estaba en buenas condiciones para navegar, aun cuando sus abogados

habían sugerido antes que se habían realizado recortes en seguridad, e insistió en que no era excesiva la velocidad del crucero cuando se acercaba a Giglio, que era de 15 millas náuticas (o 28 kilómetros/hora). Debido a la gran expectación del caso, el juicio a Schettino se está realizando en un teatro, no en una sala de juicios al uso. El capitán llegó en coche con gafas de sol y vestido con un traje gris. Pidió no ser filmado durante su declaración, así que los medios italianos sólo pudieron reproducir una grabación de sus palabras. La fiscalía señala que podría ser condenado a hasta 20 años de prisión. La sentencia en primera instancia podría conocerse el mes que viene, pero el proceso podría prolongarse durante años debido a las apelaciones.

MS (dpa/efe)