El convoy ruso llega a Lugansk entre la desconfianza internacional | Europa | DW | 22.08.2014
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Europa

El convoy ruso llega a Lugansk entre la desconfianza internacional

Putin rechaza los recelos de occidente sobre el contenido humanitario del envío en una conversación telefónica con Merkel.

Los 280 camiones del convoy ruso de ayuda humanitaria que hoy entró en Ucrania sin permiso de Kiev llegaron a Lugansk, ciudad en manos de los rebeldes prorrusos, en medio de las críticas del gobierno ucraniano y de los países occidentales y organizaciones internacionales.

Un portavoz de la administración de Lugansk, en el convulso este de Ucrania, informó de la llegada de todos los camiones que componían el convoy. El bastión separatista, de más de 200.000 habitantes, lleva casi tres semanas sin electricidad ni agua, según las autoridades locales.

Ocho días de bloqueo

Tras permanecer ocho días bloqueados en la frontera de Rusia con Ucrania, los vehículos habían comenzado a entrar esta mañana en territorio ucraniano por el paso de Donetsk-Isvarino, sin contar con el permiso del gobierno de Kiev. Tampoco la Cruz Roja acompañó a la columna de vehículos, aunque se ofreció a participar en la distribución.

Russischer Konvoi in Mariupol

Un operario inspeciona un camión ruso de ayuda humanitaria en una imagen datada hoy en Mariupol.

"No podemos aceptar por más tiempo esta arbitrariedad y mentiras manifiestas. Rusia ha decidido actuar", destacó durante la mañana el Ministerio del Exterior ruso. El convoy, con unas 2.000 toneladas de ayuda, partió de una base militar a las afueras de Moscú el 12 de agosto y llevaba días varado en la frontera.

Dudas occidentales

El gobierno ucraniano acusó a Rusia de "invasión" y calificó la medida de "provocación peligrosa bien planeada". "Nosotros lo llamamos una invasión directa", afirmó el jefe del servicio secreto ucraniano, Valentin Nalivaichenko, aunque aseguró que Kiev no atacará al convoy. Son vehículos militares enviados cínicamente bajo la excusa de la Cruz Roja, afirmó Andrei Lyssenko, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional y Defensa ucraniano. La responsabilidad del convoy es ahora exclusivamente de Rusia, añadió.

La Unión Europea condenó la actuación de Rusia, que considera una "clara violación" de las fronteras de Ucrania e instó a Rusia a revocar su decisión. También Estados Unidos y la OTAN condenaron la entrada del convoy sin permiso ni supervisión, que consideró una "otra violación de la soberanía de Ucrania por parte de Rusia". Lo ocurrido "sólo puede profundizar la crisis en la región, que Rusia ha provocado y sigue avivando", dijo el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen. El incidente hace que surjan "preguntas sobre si el verdadero propósito del convoy de ayuda es apoyar a los civiles o reabastecer de armas a los separatistas".

Rasmussen habló de una "gran escalada de la implicación militar de Rusia en el este de Ucrania". "La OTAN está observando un alarmante aumento de las fuerzas rusas de aire y tierra cerca de Ucrania", agregó. Sin embargo, el embajador de Ucrania ante la ONU, Vitali Churkin, volvió a negar la presencia de soldados rusos en Ucrania. El Consejo de Seguridad de la ONU, por su parte, convocó de urgencia para esta tarde una sesión especial sobre la situación en Ucrania que se celebrará a puerta cerrada.

Merkel habla con Putin

También la canciller alemana, Angela Merkel, se mostró preocupada por la entrada del convoy ruso, según le hizo saber al presidente ruso, Vladimir Putin, durante una conversación telefónica. Rusia "asumió así el riesgo de provocar una escalada en una situación ya de por sí tensa", dijo Merkel, que también habló con Poroshenko.

Sin embargo, Putin rechazó en su conversación con Merkel las críticas vertidas contra su país. El gobierno ucraniano retrasó una y otra vez el permiso para cruzar la entrada, así que al final Moscú tuvo que tomar una decisión, afirmó. Habría sido inadmisible un mayor retraso, agregó.

LGC (dpa / EFE)