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Economía

El BRICS en el laberinto de la geopolítica

La cumbre del BRICS replantea las posiciones geopolíticas tradicionales en América Latina. DW habló al respecto con la Dra. Miriam Prys, investigadora del German Institute of Global and Area Studies, en Hamburgo.

¿Qué significado geopolítico tiene la cumbre del BRICS en Brasil?

La sexta cumbre del BRICS está marcada por la crisis en Ucrania. En los preparativos para el encuentro, sobre todo Rusia destacó la importancia del BRICS como foro alternativo a la OTAN y otras instituciones internacionales. No está claro, sin embargo, si también los otros países del BRICS dejan colocarse en una posición tan claramente antiestadounidense y antieuropea. Si el grupo defiende explícitamente la posición rusa, ello tendría enormes consecuencias para la relaciones de los BICS (sin Rusia) con Estados Unidos y Europa. Dudo que, particularmente los países democráticos, estén dispuestos a exponerse a grandes riesgos por favorecer a Rusia.

El BRICS quiere fundar un banco de desarrollo. ¿Cuáles serán los objetivos del banco y qué sentido tiene?

El planeado banco de desarrollo es la estrella en la agenda de la cumbre. El foco del banco está relativamente claro: se concentrará en el fomento y la financiación de proyectos de infraestructura. Eso tiene sentido, en vista de los déficits de financiación en ese sector, estimados por el Banco Mundial y diversos expertos en 1,5 billones de dólares.

Por eso, la creación de un banco de ese tipo tiene mucho sentido por diversos motivos. Que vaya a tener a corto o mediano plazo una gran influencia en la financiación global del desarrollo es dudoso, en vista de las diferencias existentes entre los países que conforman el BRICS y la falta de experiencia en el funcionamiento de instituciones comunes.

También está planeado un fondo de divisas. ¿Podría ser Argentina el primer país beneficiado, en vista de sus dificultades financieras?

Por lo que se sabe, el fondo de divisas será solo para apoyar a los países miembros del BRICS en tiempos de crisis financiera. Argentina debería ser por lo tanto miembro del BRICS, pero sus posibilidades para ello son actualmente escasas.

Cumbre de los BRICS en Rusia, en 2013.

Cumbre de los BRICS en Rusia, en 2013.

Los países del BRICS tienen muy diferentes posiciones en política exterior. ¿Tiene futuro el BRICS o corre peligro de desintegrarse pronto?

A menudo se habla de las diferencias entre los países miembros del BRICS, ya sea en relación con su sistema de Gobierno, su economía o su cultura y valores. Eso dificulta la cooperación en muchas áreas sensibles, como por ejemplo la defensa y el comercio. No obstante, ya ha quedado demostrado que los países actúan muy pragmáticamente. Cuando una cooperación beneficia los intereses nacionales, se juega la carta del BRICS. Si no se llega a acuerdo, cada país sigue por su camino. Esa forma de cooperación puede continuar así por mucho tiempo. En vista de los diversos intereses es dudoso, sin embargo, que pueda dar una impronta propia al orden y la política globales en muchas áreas.

Dos países miembros del BRICS, China y Rusia, tienen Gobiernos autocráticos. ¿Qué puede significar su influencia para Brasil y eventualmente para Argentina?

Una relación muy estrecha con China y Rusia es problemática para la política interior de Brasil, por ejemplo en vista de la precaria situación de los derechos humanos en esos países, la crisis en Ucrania y relaciones comerciales también potencialmente difíciles. En cuestiones en las que no hay coincidencias con China y Rusia, entre otras en la e-gobernanza, Brasil no ha dudado en ir por su propio camino, distinto a esos dos otros países. En cuanto a la influencia del BRICS sobre Argentina, estimo que es secundaria. Si bien Argentina fue “invitada” por Rusia a tomar parte en la VI Cumbre del BRICS, como muchos países latinoamericanos estarán presentes en la cumbre, la “invitación” no tiene mayor peso.

¿No existe un desequilibrio demasiado marcado entre China y el resto de los integrantes del BRICS?

Efectivamente, las dimensiones de su mercado y su comercio hacen que exista un gran desequilibrio a favor de China. Eso hará probablemente surgir rivalidades y eventualmente también conflictos, por ejemplo si demasiados productos baratos chinos invaden los mercados nacionales de los otros países miembros y desplazan a los productores locales.

Brasil es miembro del BRICS, Argentina tiene contactos con el grupo. Otros importantes países latinoamericanos no comparten muchas ideas del BRICS. ¿Se desintegra América Latina en dos partes?

El BRICS es visto a menudo como un club exclusivo e influyente. Ser miembro es atractivo y eso explica por qué otros países, como Argentina, pero también Egipto, México, Indonesia y Turquía quisieran integrarlo. Ser un “país BRICS” simboliza desarrollo económico e influencia global. Eso lo pone también bajo la sospecha de contribuir a marginalizar más aún a los países en segunda o tercera línea, por ejemplo a otros países latinoamericanos.

Dr. Miriam Prys

Dr. Miriam Prys

El Gobierno de Brasil parece ser consciente de eso, lo que se refleja en las invitaciones a los jefes de Gobierno de Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela a participar en la cumbre de Fortaleza. Es de suponer entonces que no se produzca una división en la región, por lo menos no a partir de esta cumbre del BRICS.

La Dra. Miriam Prys es investigadora en el GIGA German Institute of Global and Area Studies, Hamburgo (http://www.giga-hamburg.de/de/team/prys)