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América Latina

Eduardo Cunha: "No renunciaré"

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil está acusado de exigir cinco millones de dólares para facilitar a la empresa Samsung Heavy Industry la obtención de un contrato con la estatal Petrobras.

El presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, Eduardo Cunha, reiteró que no piensa renunciar al cargo, después de que el jueves fuera denunciado por la Fiscalía General por delitos de corrupción vinculados a los fraudes en Petrobras.

"La palabra renuncia no forma parte de mi vocabulario y no lo hará", dijo el político del centrista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), citado hoy por el portal del diario "O Estado de Sao Paulo".

Sus declaraciones fueron realizadas durante un evento realizado hoy por la central de trabajadores Força Sindical, opositora al gobierno de la presidenta Dilma Rousseff, en la cual fue aclamado y tratado de "héroe".

Medios locales informaron que Cunha fue recibido por miembros del Sindicato de los Metalúrgicos que integran la Força Sindical, en Sao Paulo, con gritos de "Fuera Dilma" y "Olé, olé, olé, vamos a arrestar a la banda del PT", en alusión al gobernante Partido de los Trabajadores (PT).

Força Sindical es una central de trabajadores liderada por el diputado opositor conocido como Paulinho da Força, del partido Solidaridad (SDD), quien, según analistas, es uno de los legisladores más "fieles" a Cunha.

Acusaciones "delirantes"

El acto tuvo lugar en la sede de la central, un día después de que el procurador general de la República, Rodrigo Janot, elevara al Supremo Tribunal Federal una denuncia por delitos de corrupción pasiva y lavado de dinero contra Cunha.

El legislador está acusado de exigir cinco millones de dólares para facilitar a la empresa Samsung Heavy Industry la obtención de un contrato con la estatal Petrobras referente al arrendamiento, por parte de la petrolera, de dos buques de perforación destinados a la extracción de petróleo.

Tal como hizo el jueves después de que Janot formalizó la denuncia en su contra, Cunha sostuvo hoy que no existe "la menor posibilidad de renuncia" a la presidencia de la Cámara Baja y volvió a negar las acusaciones, a las que tildó de "delirantes".

Si el Supremo Tribunal Federal acoge la denuncia de la Fiscalía, Cunha será objeto de un proceso penal.

El político evangélico es un enemigo declarado de Rousseff, pese a que su partido, al que también pertenece del vicepresidente, Michel Temer, es el principal aliado del gobierno.

Desde que asumió la presidencia de la Cámara Baja, en febrero, Cunha le impuso varias derrotas al Ejecutivo, con el que rompió relaciones en forma expresa hace unas semanas, cuando las denuncias en su contra fueron divulgadas. El diputado acusa al gobierno de haber presionado a la Fiscalía General para perjudicarlo.

En tal sentido, durante su discurso de hoy dijo que le resulta "extraño" que sea él el primer político con mandato en ser denunciado formalmente por la Fiscalía, puesto que, recordó, hay al menos 53 políticos sospechosos de haberse beneficiado con los fraudes en la estatal.

Como tercero en la línea de sucesión en el país, Cunha podría llegar a asumir la Presidencia en caso de que Rousseff y su vice sean despojados de sus cargos.

Esto sería posible, por ejemplo, si el Tribunal Superior Electoral, que investiga las finanzas de la campaña electoral de la presidenta y su vice, llegara a la conclusión de que la misma recibió fondos desviados de Petrobras.

EL(dpa, Globo.com)