Drástica terapia de saneamiento para bancos españoles | Europa | DW | 11.05.2012
  1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

Drástica terapia de saneamiento para bancos españoles

Con su reforma del sector bancario, el Gobierno español quiere recuperar la confianza de los inversionistas. Pero los institutos tienen que deshacerse primero de sus activos inmobiliarios tóxicos mediante "bancos malos".

Según la reforma aprobada por el Consejo de Ministros, los bancos tendrán que cubrir con provisiones casi la mitad de los préstamos otorgados al sector immobiliario, lo que supone que tendrán que movilizar 30.000 millones de euros en provisiones, según explicó el ministro de Economía, Luis de Guindos.

El banco español nacionalizado, Bankia. (Foto: AP)

Bankia fue nacionalizada esta semana.

Además, los bancos están ahora obligados a crear sociedades especializadas a las que tendrán que traspasar antes de que acabe este año todos sus activos inmobiliarios tóxicos. Esas sociedades actuarán como una especie de "bancos malos" o "inmobiliarias malas". Cada año tendrán que vender al menos un 5 por ciento de esos activos, de forma tal que se vayan liquidando en un máximo de 20 años en el peor de los casos. El Gobierno español se había decidido inicialmente en contra de este modelo, pero cambió luego su posición al respecto.

El problema de los activos inmobiliarios ha traído consigo ya la intervención o nacionalización de ocho entidades financieras. La última, anunciada esta semana, fue la de Bankia que es la cuarta más grande del país.

Devolver "la credibilidad y la confianza"

"España afronta uno de los momentos más difíciles de su historia y es necesario adoptar medidas", manifestó la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría. El objetivo es recuperar la concesión de crédito, vender viviendas "a un precio razonable", así como devolver "la credibilidad y la confianza" en el sistema financiero, añadió.

La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría )Foto: AP)

La vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría.

Se trata de la segunda reforma financiera desde la llegada de Mariano Rajoy al gobierno, en diciembre, y la cuarta desde 2008. La actual reforma se concentra en los créditos del sector que teóricamente son sanos. Detrás está el temor de que se conviertan en tóxicos en una situación económica en España donde el desempleo ya afecta al 24 por ciento de la población activa.

En su primera reforma financiera en febrero, Rajoy había exigido a la banca unas provisiones de 54.000 millones de euros para sanear la cartera de créditos morosos o problemáticos, por lo que con la reforma recién aprobada la cantidad total de provisiones a la que tiene que hacer frente la banca es de 84.000 millones.

Auditoría independiente para el sector bancario

El Gobierno de centro-derecha también ordenó una auditoría independiente sobre los préstamos y los activos inmobiliarios de todo el sector bancario, luego de que se lo pidiera la Unión Europea. Al cierre del 2011, la banca española tenía una exposición inmobiliaria de 308.000 millones de euros, de los cuales 184.000 millones correspondían a activos tóxicos

Con la nueva reforma financiera el Gobierno pretende disipar los recelos de los mercados e inversores internacionales, que tienen a España en su punto de mira. Sin embargo, ésta no fue acogida con entusiasmo por la bolsa de valores. El mercado de acciones español bajó por momentos un tres por ciento. La Bolsa se ha ido desplomando y se mueve ya en niveles menores a los 7.000 puntos, mientras trepa la prima de riesgo. También los analistas se mostraron decepcionados. “Este no es el marco que los mercados quieren ver para una arreglo” dijo Nicholas Spiro de Spiro Sovereign Strategy.

UE: España tiene que hacer mayores esfuerzos

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn (Foto: Reuters)

El comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, Olli Rehn.

Según la Comisión Europea, España, al igual que Francia, tiene que hacer mayores esfuerzos para disminuir su deuda pública. La institución estima que ambos países no lograrán cumplir con el límite de déficit de Maastricht de tres por ciento del Producto Interno Bruto. Según el Olli Rehn, comisario europeo de Asuntos Económicos y Monetarios, España tendrá un déficit presupuestario de 6,3 por ciento en 2013. El finlandés exhortó al gobierno de Rajoy a actuar: “Se requiere de una actuación decidida para recapitalizar el sector de cajas de ahorro”.

Muchos inversionistas están también preocupados por las nuevas elecciones en Grecia. La agencia crediticia Fitch señaló hasta que punto el destino de Grecia está relacionado con el español declarando que una salida de Grecia del euro podría tener consecuencias para la calificación crediticia de otros países, entre los cuales se encuentra España

Autor: Gabriel Domínguez (dpa, rtr)

Editora: Emilia Rojas

DW recomienda