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Política

Donativos alemanes en la campaña electoral estadounidense

Al lugar donde fueres, haz lo que vieres. Así piensan por lo visto las empresas alemanas en EE.UU. que participan activamente en la financiación de las campañas de los aspirantes a la Casa Blanca.

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Las empresas se muestran generosas antes de las elecciones.

La enorme influencia que tienen las grandes empresas en las campañas electorales estadounidenses, sobre todo cuando la meta es la Casa Blanca, es vox populi. Quien quiera llegar a ella debe preocuparse de recabar las provisiones financieras suficientes para recorrer ese largo camino y los empresarios gustosos su contribución a la casta electoral, esperando que a la postre los personajes elegidos guarden en la memoria a quienes los respaldaron.

Telekom, Siemens, etc.

Las empresas alemanas que operan en Estados Unidos no son una excepción. Sus aportes a la actual carrera presidencial ascenderían a varios millones de dólares, de acuerdo con informaciones que publica este viernes el periódico Westdeutsche Allgemeine Zeitung (WAZ). Tan sólo la cifra donada a través de sus empleados se eleva a unos 800.000 dólares, según datos entregados por el instituto CRP (Center for Responsive Politics).

Deutschland Bonn Telekom Hauptsitz mit Flagge Stellenabbau

La central de Telekom, en Bonn.

Remitiéndose a la misma fuente, el rotativo señala que la Telekom ocupa uno de los lugares principales en el ranking de la generosidad empresarial germana, con donativos de 165.500 dólares, entregados por una organización de empleados.

La compañía telefónica por cierto no está sola. Prácticamente todas las firmas que representan la flor y nata de la industria alemana son mencionadas en el artículo como donantes: BASF, la aseguradora Allianz, Siemens, la empresa alemana de correos, Infineon, Merck, y otras. La publicación indica que hasta hace poco también llevaron a cabo estas prácticas Bayer, Daimler y el Deutsche Bank.

En cuanto a los beneficiarios del apoyo, aunque cada quien tenga su preferencia, en diversos consorcios parece imponerse la estrategia de no apostar todo a un sólo corredor. Por ejemplo, el WAZ cita al jefe del lobby de Allianz en Estados Unidos, Peter Lefkin, indicando que la aseguradora alemana destina el 60% de sus donativos a los republicanos y un 40% a los demócratas.

Leyes y resquicios legales

Mike Huckabee mit Frau nach der Wahl in Iowa

¿Cuánto cuestan las fiestas pre-electorales? (Mike Huckabee en Iowa)

El hecho de que el sector económico y el político se den la mano tiene larga tradición en Estados Unidos, donde los esfuerzos por establecer límites que impidan a los lobbys empresariales ejercer una excesiva influencia han dado escasos frutos. Después de las elecciones presidenciales de 2000 se aprobó una nueva ley, que restringe a 200 dólares la cantidad que una persona puede donar a un candidato durante un ciclo electoral. El tope máximo se eleva a 25.000 dólares anuales, si el beneficiario es un partido. Cierto es también que la ley estadounidense no contempla en sí la posibilidad de que las empresas hagan donativos a los candidatos. No obstante, está permitido que recolecten dinero entre sus empleados con ese fin. Además, les está permitido respaldar financieramente, sin límites, la organización de congresos y convenciones de los partidos, lo que puede suponer sumas cuantiosas.

En Alemania, según datos de la Central Federal de Formación Política, “las grandes donaciones del sector empresarial ya no son una fuente importante de recursos económicos para ningún partido”, a diferencia de lo que ocurría hasta la década del 70. De hecho, de acuerdo con la misma fuente, entre el 85 y el 90% de las donaciones y contribuciones a los partidos alemanes no superan los 3.300 euros anuales por persona natural.

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