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Economía

Doble cumbre europea: ¿podrá salvar al euro?

Con una cumbre adicional, el miércoles de la semana próxima Alemania y Francia intentan hallar una solución a la crisis. Las negociaciones se enfocan en la ampliación del FEEF.

ARCHIV - Eine riesige Euro-Münze überragt die Menschen in der Innenstadt von Frankfurt, als die ersten Euro-Starterkits mit einem Sortiment von Euro-Münzen ausgegeben werden (Archivfoto vom 17.12.2001). Über 80 Prozent der Deutschen sind mit der schwarz- gelben Regierung in der Eurokrise unzufrieden. Das ergab eine Umfrage des Meinungsforschungsinstituts YouGov im Auftrag der Nachrichtenagentur dpa. Demnach beurteilen 82 Prozent das Krisenmanagement der Regierung von Kanzlerin Angela Merkel (CDU) mit «eher schlecht». Nur 18 Prozent halten es für «eher gut». Foto: Boris Roessler +++(c) dpa - Bildfunk+++ pixel

Eurokrise Kritik Dossierbild 3

“Cada vez que anunciamos una cumbre, suben las bolsas, por eso hacemos en lo posible varias cumbres, una después de la otra”, bromeó un empleado cercano al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, tratando tal vez de que se no se note el nerviosismo reinante.

Se espera que de la cumbre de la Unión Europa, anunciada para el 17 de octubre y postergada hasta el 23 de octubre, resulten propuestas concretas para afrontar la crisis de endeudamiento que afecta a la eurozona y cuyo cimbronazo se hace sentir en todos los mercados del mundo. La decisión se aguarda para una nueva cumbre que tendrá lugar tres días más tarde, el 26 de octubre, y el plan de ruta ya fue acordado el jueves 20 de octubre por la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, con el presidente del Consejo de la Unión Europea, Van Rompuy, encargado de invitar formalmente al encuentro a los 27 jefes de Estado y de Gobierno.

¿Únicamente problemas técnicos?

La duplicación de la cumbre no tiene nada que ver con una disputa entre Francia y

Symbolbild Eurobonds Merkel Sarkozy

Angela Merkel y Nicolas Sarkozy: ¿lograrán un rumbo para la eurozona?

Alemania, dijo Angela Merkel hoy, viernes 21 de octubre en la sesión extraordinaria de la fracción de los partidos hermanos Unión Cristianodemócrata (CDU) y Unión Socialcristiana (CSU) en Berlín. Lo que sucede es, según la canciller alemana, que el tema “presenta dificultades de tipo técnico”. Lo fundamental para superar la crisis de la eurozona es la rapidez, subrayó, y desmintió rumores acerca de su afirmación de que “el presidente francés no cedió ni un milímetro en su posición”.

Esos rumores surgieron luego de un llamado telefónico entre Merkel y Sarkozy, en videoconferencia con el presidente estadounidense, Barack Obama, quien habría urgido a ambos a acordar una línea conjunta de acción. Merkel y Sarkozy planean reunirse antes de la cumbre en Bruselas, es decir, el próximo sábado 22 de octubre. De la cumbre, antes de la cual también se reunirán hoy, viernes 21 de octubre, los ministros de Finanzas de los 17 Estados de la eurozona se espera el surgimiento de un acuerdo firme compuesto de diversas medidas para solucionar la crisis.

La Comisión del Parlamento debe aprobar las medidas

La segunda cumbre de la UE, el miércoles 26 de octubre, también es necesaria, ya que la Comisión Presupuestaria del Parlamento alemán debe aprobar primero todas las resoluciones que tome la canciller. Eso se torna difícil debido a las reuniones de este fin de semana, sobre todo porque el Parlamento debe tomarse cierto tiempo para verificar las medidas y necesita su traducción homologada al alemán.

El primer ministro de Luxemburgo, Jean Claude Juncker, dejó entrever en conversación con la emisora alemana ZDF, que el motor germano-francés de la Unión Europea está fallando. “Sin las relaciones íntimas entre Francia y Alemania no se mueve casi nada en Europa. Pero los 27 países de la UE tampoco pueden vivir sólo de los arrumacos entre esos dos países”, graficó.

Primera materia pendiente: palanca financiera

Las desavenencias entre Alemania y Francia, que se presume serán allanadas

Griechenland Euro in der Krise

Nadie quiere bonos tóxicos de Grecia.

durante la maratón de cumbres que comienza el 23/10, se centran, como ya sucedió anteriormente, en tres cuestiones fundamentales. La más importante es la ‘palanca' para ampliar el Fondo Europeo de Estabilización Financiera (FEEF), que permitirá que Italia y España puedan seguir ofreciendo a los inversores sus bonos estatales a bajos intereses. Se planea extender el volumen del paquete de rescate a uno o dos billones de euros, a fin de construir una especia de muralla contra el aumento de la tasa de interés.

El exacto funcionamiento de esta palanca es tema de debate entre Francia y Alemania y entre los economistas. Alemania apoya una especie de seguro para los adquisidores de bonos públicos, a quienes se les pagaría del 20 al 30 por ciento de eventuales pérdidas. Esto, que implica una diversificación del FEEF, se basa en una propuesta del grupo alemán de aseguradoras Allianz. Es técnicamente complicado y, según la oposición en el Parlamento alemán, resultaría en un mayor peligro para el contribuyente. Además, todavía no es seguro si se contará con suficientes inversores privados para los bonos estatales asegurados por el FEEF.

Francia, por su parte, apela a incorporar al Banco Central Europeo (BCE) para que ponga a disposición del FEEF créditos a gran escala. Pero el BCE rechaza esta iniciativa. Según el presidente del Banco Federal Alemán, Jens Weidmann, este tipo de palanca financiera se acerca a una financiación del Estado a través de la impresión de dinero y, en realidad, los acuerdos europeos la prohíben.

De acuerdo con el Financial Times, el banco de inversiones BNP está elaborando un tercer modelo de palanca financiera. La palanca consistente en una ampliación de la suma del paquete ya fue puesta en práctica por la Reserva Federal estadounidense en 2008, un procedimiento que el ministro estadounidense de Finanzas, Timothy Teithner, recomendó con énfasis a sus colegas europeos en un encuentro en Wroclaw en septiembre de este año.

Segunda materia pendiente: corte de deuda para Grecia

A Grecia se le debe condonar una parte de su deuda. En julio de 2011, los jefes de Estado y de Gobierno y los acreedores privados, los bancos y el BCE se habían

Griechenland bekommt Kredite für 3,5 Prozent Zinsen

Se propone un recorte de la deuda griega de hasta un 60 por ciento.

puesto de acuerdo en un corte voluntario de la deuda griega de un 21 por ciento. Esto, en vista de la crisis económica que asola al país, parece muy poco. Alemania está a favor de un corte más radical, de un 50 a un 60 por ciento. Francia y los acreedores privados consideran que un 30 por ciento sería suficiente. El país galo rechaza un corte más radical de la deuda porque los bancos franceses de inversión poseen hasta 60 mil millones de euros en bonos tóxicos. Las pérdidas para el Estado francés serían enormes.

También el Banco Central Europeo es escéptico ante un corte de deuda, ya que debería pagar también de sus arcas los bonos de la deuda griega, algo que amenaza con pérdidas de unos 50 mil millones de euros. Una pérdida que tendrían que pagar los accionistas del BCE, principalmente las arcas estatales alemanas y las francesas.

En caso de un corte de deuda se deberá conservar la apariencia de que éste se realiza voluntariamente, dado que, de otro modo, pasarían a entrar en vigencia los seguros por contingencia adquiridos por los invasores para protegerse de una eventual bancarrota estatal. Además, los ministros de Finanzas de la eurozona deben liberar un próximo tramo de ocho mil millones de euros del crédito para Grecia para asegurar la supervivencia financiera de ese país durante las próximas semanas.

Tercera materia pendiente: crisis de los bancos

A la espera de un recorte de deuda para Grecia, a muchos de los bancos que poseen bonos griegos o de otros países altamente endeudados de la eurozona se les hace cada vez más difícil obtener dinero fresco. Los bancos desconfían unos de

ECOFIN Treffen Breslau Jean-Claude Juncker

Jean-Claude Juncker, presidente del Eurogrupo.

otros, por lo cual es el BCE el que inyecta capital en este momento. De llevarse a cabo un corte radical de la deuda griega, muchos bancos, sobre todo los griegos, españoles, italianos y franceses, necesitarían más capital propio para no tener que declararse en bancarrota. Y todavía se discute si ese capital deben obtenerlo los bancos o si los Estados son los que deben aportar esas sumas a los bancos, e incluso se piensa en obligarlos a ello.

Francia quiere que el FEEF apoye a los bancos para no sobrecargar sus propias finanzas. Alemania, por su parte, podría llegar a aceptar una recapitalización obligatoria de las instituciones bancarias. Los bancos alemanes, ante todo el Deutsche Bank, están en contra de la participación obligatoria de los Estados, ya que creen que un aumento inducido del capital propio podría producir que los bancos otorguen menos créditos a las empresas, lo que, a su vez, se reflejaría en la financiación de la economía real –que en Alemania pasa por una fase relativamente positiva- poniéndola en peligro.

Más allá de apagar estos tres focos de incendio en la eurozona, los jefes de Estado y de Gobierno también elaborarán en las próximas cumbres medidas a mediano y largo plazo. Angela Merkel propondrá que los países que reciben dinero del fondo de rescate renuncien en parte a su soberanía. Una troika permanente formada por la UE, el BCE y el Fondo Monetario Internacional controlaría a los Estados sobreendeudados, y se aplicarían mecanismos más estrictos para asegurar la estabilidad de la eurozona y evitar transgresiones.

Autor: Bernd Riegert/ Cristina Papaleo
Editor: José Ospina Valencia

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