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El Mundo

Disturbios aislados en Jerusalén durante el "Día de la ira"

La idea era celebrar un "Día de la ira", una rebelión de los palestinos contra la "declaración de guerra" de los israelíes, que cerraron el jueves completamente el acceso a la Explanada de las Mezquitas.

"Si hay un Dios, la lluvia de hoy es una forma de decir: quédense en casa y dejen de matarse", escribió hoy (31.10.2014) un usuario israelí en Twitter. Hasta el mediodía llovió a cántaros en Jerusalén. El agua cayó sobre los policías y soldados israelíes que se apostaron frente a la Ciudad Vieja, y también sobre los jóvenes palestinos que se dirigieron a las batallas callejeras armados con piedras. También sobre los musulmanes que no pudieron acceder a la Explanada de las Mezquitas y que por eso rezaron en las calles de Jerusalén.

La idea era celebrar un "Día de la ira", una rebelión de los palestinos contra la "declaración de guerra" de los israelíes, que cerraron el jueves completamente el acceso a la Explanada de las Mezquitas. El llamado había sido efectuado por el partido del presidente palestino Mahmud Abbas, Al Fatah. La agrupación pidió a todos los palestinos protestar contra Israel, ya fuera en Ramalá, en Cisjordania, o en Nazaret, ciudad con fuerte presencia árabe en Israel, o en las comunidades de exiliados en Berlín o París.

Incidentes aislados

Si bien no se produjo un levantamiento masivo, los ánimos estuvieron hasta la tarde al filo: en Cisjordania volaron piedras y bombas molotov, los soldados israelíes dispararon gas lacrimógeno, balas de goma y, al parecer, también con munición gruesa. Los palestinos también se enfrentaron con la policía en Jerusalén Oriental. Sin embargo, hasta la noche no se había registrado la temida ola de violencia.

Miles de policías custodiaron Jerusalén. Muchos de ellos estaban apostados frente a la Puerta de Damasco, una de las entradas a la Ciudad Vieja. Los palestinos suelen dirigirse desde allí a la Explanada de las Mezquitas, que llaman Haram el Sharif. Los policías estaban frente a la explanada misma para evitar que jóvenes palestinos llegaran al monte, por temor a que el sitio religioso se convirtiera en escenario de sangrientos enfrentamientos. El partido Al Fatah, en cambio, llamó a los palestinos a reunirse en la Explanada de las Mezquitas, también conocida como Monte del Templo, y permanecer allí.

El lugar es sagrado para judíos y musulmanes, pero solo los musulmanes tienen permitido rezar allí. Este viernes fue solo uno de muchos. Desde hace semanas, Israel limita el acceso del Monte del Templo, y hace tiempo se producen enfrentamientos tras la oración del viernes. Las tensiones se agudizaron en octubre, en lo que muchos preveían iba a ser una tercera intifada. Sin embargo, este viernes la situación parecía estar calmándose.

MS (dpa/rtrla)