“Dictado”: thriller psicológico | Cultura | DW | 11.02.2012
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Cultura

“Dictado”: thriller psicológico

El thriller psicológico “Dictado”, sexto largometraje del cineasta español Antonio Chavarrías, fue estrenado en la Berlinale, donde compite por los Osos de Oro y de Plata. Chavarrías habló con DW.

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Mágica Pérez, protagonista de "Dictado".

La película relata dos historias que se interponen en el tiempo y cuyo hilo conductor es Julia (Mágica Pérez) una niña de siete años que ha quedado huérfana y cuya custodia provisional asume temporalmente Daniel y Laura, (Juan Diego Botto y Bárbara Lennie). La presencia de la niña evoca en Daniel los demonios del pasado, que lo empujan cada vez más en un oscuro laberinto del cual no logra escapar.

Antonio Chavarrías, director, productor y guionista de “Dictado”, vuelve a la Berlinale después de que en el 2009 llegara al festival como productor de la cinta “La Teta Asustada”, de Claudia Llosa, galardonada con el Oso de Oro. El director de “Las vidas de Celia” (2006) y “Volverás” (2002) fundó en 1990 Obreron Cinematográfica, que participa actualmente en el rodaje de la cinta “El Coloso”, de Carlos Bolado,  que aborda el asesinato del político mexicano Luis Donaldo Colosio.  Tras la proyección de “Dictado” durante la tercera jornada de la Berlinale, Chavarrías habló con Deutsche Welle.

Regisseur Antonio Chavarrías

Antonio Chavarrías, director de la producción hispano-mexicana.

DW: ¿Qué sensación se tiene estando en Berlín con una película en competencia?

Antonio Chavarrías: Me siento muy bien y muy satisfecho de que esté en la Berlinale porque es un festival muy exigente, muy riguroso. Ya el hecho de haber sido seleccionado es como un premio. Es un sello que distingue a la película. En cuanto a las expectativas de los premios esos nunca te los haces, hay que aprovechar el festival para dar a conocer la película y que llegue al mayor número de lugares.

¿Cómo se llega a la realización de un thriller psicológico como éste?

Llegas de una forma natural, también es ya una trayectoria de mis anteriores películas que sin estar tan claramente metidas en un territorio de thriller psicológico sí contaban con amenazas muy concretas de violencia. Esta es una historia que no es mía. Está basada en otro guión que rehíce totalmente y lo llevé a un territorio que habla de la maldad, de la perversión, pero a partir de la inocencia, que para mí es más perverso todavía,  cuando la maldad se produce en un entorno luminoso en el que nadie quiere hacer daño.

¿Fue difícil trabajar con la niña Mágica Pérez?

Fue más preocupante antes de empezar que cuando empezamos a trabajar. Es una niña muy lista, muy sensible, entonces entendió rápidamente que era un juego que no tenía que ver con la realidad, que había que jugarlo y a partir de ese momento establecimos territorios de complicidad. Buscamos mecanismos para que ella en su interior llegase a momentos de dramatismo que vistos en la pantalla tienen un significado pero cuando ella los interpretaba tenía otros. Ella me ayudó mucho a encontrar estos mecanismos de trabajo. Lo hablábamos siempre antes. Cuando llegábamos al rodaje ya tenía muy claro adónde teníamos que llegar.  Se trataba de disfrutarlo y ella lo ha entendido así y por eso ha salido así de fresco, es un personaje que tiene una gran intensidad y frescura.

¿Cómo definiría usted a Daniel, el personaje masculino, que parece cada vez más amenazante?

Es un hombre que ha crecido pensando que ha conseguido superar un trauma y que en realidad es un peso que le han puesto en la infancia y que nunca se lo ha quitado de encima. Entonces es un reencuentro con el pasado y es un reencuentro con el complejo de culpa. A partir de ahí eso es lo que le produce una sensación de inquietud, luego de miedo y al final de terror. Es un hombre que no quiere hacer daño a nadie pero que acaba en una situación casi de supervivencia. Se siente muy amenazado y en una situación que le desconcierta, que no sabe enfrentar de una forma racional.

En el catálogo del festival se alude a la influencia de Hitchcock en “Dictado”, ¿es intencional?

Seguro que la hay pero no era buscada. No me plantee la película como un ejercicio de género. A mí me interesaba la historia y los personajes y la verdad que pudiesen transmitir. Si es una película de posibles reencarnaciones y has visto Vértigo es imposible que no acabe influyendo en lo que has hecho.  Ese territorio puede estar ahí, pero no estaba en mi punto de partida. Han llegado ahí por una influencia global y de formación.

Hay una canción que cantan los niños en una escena de la película que reza “Don Federico mató a su mujer y la hizo picadillo”, que me recordó a la violencia de género, yo nunca la había escuchado.

Yo tampoco. Cuando empezamos a preparar la escena, los niños, jugando, de pronto cantaron esta canción que era tremenda y la encontré apropiada a esta violencia asociada al mundo de los niños. Hay mucha violencia en el mundo infantil, no practicada sino en los cuentos. La película tiene algo de cuento, los cuentos son muy tremendos, hay mucha violencia, hay tragedias y  monstruosidades. Y si la hubieses escuchado completa era una cadena de atrocidades, es algo que nos encontramos en medio del rodaje y yo siempre que encuentro cosas que creo que le van bien a la película las incluyo, no importa si hay que cambiar el guión.

¿Qué dificultades significó ser guionista, director y productor?

Berlinale 2012 Galerie Wettbewerbsfilm Filmausschnitte

Escena de la película "Dictado".

Tiene sus ventajas y sus desventajas. Las ventajas es que el producto está muy hecho a la medida del director. Hay cosas que no son muy usuales en mi forma de rodar. Yo filmo cronológicamente, intento rodar con muy poca luz y eso a veces a los directores de fotografía les cuesta mucho entenderlo. Trabajo mucho con un director de fotografía mexicano Guillermo Granillo que me entiende muy bien. Ahí el productor está siempre al lado del director. La parte negativa es la preocupación. Yo intento, cuando dirijo, de liberarme de las preocupaciones del productor, de si estás en presupuesto o no. Dejo que me limiten y soy disciplinado. Intento jugar el rol de director pero siempre ahí hay un peso. Cuando acabas la película te enteras que te pasaste del presupuesto, y es que siempre te pasas de presupuesto, ¡es tremendo!

¿Qué costo tuvo si se puede saber?

Está alrededor de los tres millones de euros.

Aprovechando la larga experiencia con América Latina como productor ¿cómo evalúa usted la producción latinoamericana?

Yo creo que hay un potencial enorme en América Latina, hay una gran creatividad. Mi director de fotografía habitual es mexicano por lo que hay muchos elementos mexicanos en mis películas. Digo mexicanos porque es el país con el que más trabajo y con el que más coproduzco. Esta película es una coproducción con la productora Alebrije, de Mónica Lozano. Ahí hay un potencial tremendo que estaría muy bien que se consolide. El cine no es como la literatura que solamente necesitas lápiz y papel. Necesitas una infraestructura importante, material, técnica, económica, un respaldo financiero muy fuerte. Todos los países latinoamericanos van consolidando sus cinematografías, así que ese vivero de talento puede dar todavía mucho más, podría generar un relevo de la cinematografía mundial que ya está como agotada.

Autora: Eva Usi

Editor: José Ospina-Valencia