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El Mundo

Delegaciones llegan a Astaná para negociar la paz en Siria

Los representantes de la oposición y del gobierno de Damasco están en la capital de Kazajistán para asistir a encuentro auspiciado por Rusia y Turquía.

Ya están en Astaná, la capital de Kazajistán, las delegaciones de la oposición siria y del gobierno del presidente Bashar al Assad para participar en las negociaciones para sostener el cese del fuego y, eventualmente, alcanzar un acuerdo que permita terminar con la guerra. Este lunes 23 de enero será la primera vez en un año que ambas partes se sienten a negociar, esta vez bajo el auspicio de Rusia, Turquía e Irán.

Sin embargo, el comienzo no ha sido del todo halagüeño. El jefe del equipo negociador de Damasco, el embajador sirio ante la ONU Bashar Ja'afari, aseguró que Turquía no participará de las conversaciones, en las que solamente estarán representadas las partes sirias, sin que nadie imponga condiciones. Asimismo, Ja'afari destacó que uno de los principales puntos en la agenda será la mantención del cese de las hostilidades.

Por su parte, el enviado especial de la ONU para Siria, Staffan de Mistura (en la foto), se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores de Kazajistán, Kairat Abdrajmánov, a quien le expresó su esperanza de que las consultas contribuyan a las negociaciones de paz que tendrán lugar en Ginebra en febrero próximo. Ambos dirigentes conversaron sobre aspectos prácticos de cara a la reunión de este lunes.

Presión rusa

Asimismo, Abdrajmánov se reunió con los jefes de las delegaciones de Rusia, Turquía e Irán, que según medios rusos trabajan en la elaboración del borrador de un documento que será presentado a las delegaciones de Gobierno sirio y la oposición. Pese a las expectativas, la agencia de noticias rusa Interfax cita a una fuente que dijo que no está confirmado que haya consultas directas entre las partes, aunque sí es seguro que ambos reciban los mismos documentos de preacuerdo.

En tanto, Mohammad Alloush, miembro de los grupos rebeldes representados en Astaná, llamó a Rusia a presionar a Irán y Siria para ayudar a mantener el cese de las hostilidades que se alcanzó a fines de 2016. "Esto es una prueba del poder real que tiene Rusia y de su influencia sobre el régimen e Irán como garante del acuerdo. Si fracasa en esto, habrá enormes dificultades en el futuro”, apuntó Alloush.

DZC (EFE, Reuters, AP)

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