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Ciudades y Rutas

Del blog al libro: el Berlín secreto

Sitios abandonados y decadentes despiertan una fascinación un tanto mórbida, como lo descubrió un audaz bloguero radicado en la capital alemana.

A los otrora divertidos juegos mecánicos del antiguo parque de diversiones "Spreepark" se les cae poco a poco el color. Sus esructuras de metal están completamente oxidadas, y el antiguo tobogán acuático se cubre de cieno y moho. Diseminados a lo largo y ancho del lugar, aparecen los restos de enormes trampas para dinosaurios. Desde cualquier punto puede verse aún, imponente, la gran rueda de la fortuna. Es un panorama casi post-apocalíptico, que intriga, repugna y fascina al mismo tiempo.

El único parque de diversiones de la desaparecida República Democrática Alemana siguió funcionando luego de la reunificación, pero acumulaba pérdidas, y finalmente fue cerrado en 2001. Las enormes instalaciones se enfrentan desde entonces a un destino incierto, como muchos otros “sitios abandonados” de Berlín o cerca de la capital alemana.

Sitios que son historias

Cuando el irlandés Ciarán Fahey descubrió el "Spreepark" en 2009, de inmediato se sintió encantado. “No podía creer lo que veían mis ojos. Estaba tan fascinado, que sentí la necesidad de escribir acerca de ello”, dice. Su expedición a parque abandonado fue solo el comienzo. Bajo el seudónimo “Spudnik Ó Fathaigh”, o “El Irlandés de Berlín”, el periodista deportivo fundó un blog sobre sus descubrimientos de lugares dejados a su suerte. Lo tituló “Abandoned Berlin”, o “Berlín abandonado”. Ahí presenta más de 40 de estos sitios, desde el búnker de Erich Honecker hasta la embajada abandonada de Saddam Hussein.

Artefacto encontrado en la antigua embajada de Irak en Berlín

Artefacto encontrado en la antigua embajada de Irak en Berlín

Prohibido y divertido

Muchos de los lugares que Fahey describe provocan escalofríos: antiguos hospitales, sanatorios, piasinas públicas, o una antigua fábrica de productos químicos. Al autor se le pone la carne de gallina por un motivo muy especial: la entrada a muchos de estos lugares está prohibida. Pero eso es lo que más le emociona. Fahey es un talentoso narrador: en cada una de sus historias transmite de manera convincente la sensación de encontrarse en un sitio carente de almas humanas, pero con una larga historia a cuestas. Su fantasía da nueva vida a todos estos sitios, desde la risa que seguramente dejó un payaso en un parque de diversiones abandonado, hasta el detonador que se activa en un búnker de la Guerra Fría, y lanza al cielo misiles nucleares. Mientras atraviesa a pie un antiguo campo militar del ejército soviético, el autor cree haber tropezado con el cadáver de un soldado.

Pero no solo se trata de describir la excitación del momento. También se narran las muchas historias que rodean a estos lugares. Tan solo el "Spreepark" da pie a anécdotas escurridizas, como la de un funcionario del parque que trató de esconder 181 kilos de cocaína en un juego mecánico llamado “La alfombra voladora”.

Popularidad mundial

Entre tanto, el blog de Fahley es leído por decenas de miles de personas, que tambien comparten las historias a través de las redes sociales. El periódico británico The Guardian lo ubicó en la lista de los mejores blogs dedicados a una ciudad. “Yo mismo estoy sorprendido de que le gustara a tanta gente. Creo que es porque en mis escritos hay algo para todos”, afirma Fahey.

El “Irlandés de Berlín” no solamente cuenta historias; también proporciona a sus lectores consejos prácticos para los lectores que pretenden visitar Berlín. Algunos lectores chinos han dicho que desean conocer la capital alemana, a partir de lo que leyeron en el blog.

No a todos les gusta la atención que atraen estos sitios. La ubicación de algunos debería ser un secreto. “Es una especie de tabú. Las personas que conocen lugares secretos no desean que el misterio sea revelado. Se molestan cuando traicionas su secreto", dice Fahley.

Se busca la ganancia

Antes, jóvenes aventureros frecuentaban estos lugares para, por ejemplo, celebrar fiestas clandestinas. Esto ha cambiado con la creciente popularidad del blog. La mayoría de estos sitios aún tienen dueño. En algunas ocasiones, los propietarios quieren sacar provecho de las ruinas. “Si se dan cuenta de que de repente llega toda esta gente, quieren obtener ganancias. Contratan a personal de seguridad, oblogan a pagar por la entrada, u ofrecen visitas guiadas a cambio de una cuota”, dice Fahey. Esto ha sucedido con dos de los sitios abandonados que son preferidos del público: el Spreepark y la otrora súper secreta estación de escuchas de Estados Unidos, en el Teufelsberg.

Antiguo centro de espionaje en el Teufelsberg

Antiguo centro de espionaje en el Teufelsberg

El blog de Fahey ha dado una popularidad indeseada a estos sitios, y por ello el autor ha sido criticado. Pero también ha sido útil. Los lectores intercambian consejos y publican actualizaciones sobre el estado en que se encuentran las distintas instalaciones. En la página dedicada al Teufelsberg hay más de 150 comentarios escritos desde 2010.

De la red al librero

El éxito del blog de Fahey impresionó a colaboradores de la editorial be.bra, quienes establecieron contacto con el autor y le propusieron hacer un libro. El resultado fue una obra bilingüe en dos volúmenes con fotografías. Tanto el autor como la empresa sabían que se acercaban a terreno peligroso al hacer la publicación. Después de todo, el acceso a muchos de los sitios está prohibido. Pero querían poner el acento en lo efímero de estos lugares. “Sabemos que tarde o temprano desaparecerán”, dice el editor Robert Zagolla. “También hacemos énfasis en que el libro no está hecho para imitadores. No es un instructivo para tirar cercas, ni nada parecido”, agrega.

El libro transmite una mirada amable a la historia de Berlín. Los textos y fotografías de Fahey documentan los restos de mundos secretos, que se debaten entre el pasado y el presente.

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