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Deportes

Debut, y quizá despedida

Aunque sufre una contractura muscular, el volante mexicano podría vivir hoy en Barcelona el que sería su último partido dentro de la Champions League. DW WORLD habló con él sobre esta cita, trascendente en su carrera.

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Pavel Pardo (izq.) vivirá minutos relevantes.

Pavel Pardo y su club el Stuttgart se despiden de la Champions League jugando contra el Barcelona después de una frustrante y casi penosa participación en el más prestigioso torneo de clubes del mundo. DW-WORLD dialogo con el volante mexicano al respecto.

Pavel, se acaba la experiencia "Champions League" tanto para el Stuttgart como para usted, ¿cuál es el balance?

No fue como nosotros hubiéramos querido, justo nos tocó ese mal inicio del campeonato y en la Champions no conseguimos buenos resultados, una victoria, sólo tres puntos eso fue muy poco. De todas formas creo que hicimos buenos partidos, por ejemplo contra el mismo Barcelona no estuvo tan mal, en Glasgow igual pero perdimos. La experiencia fue también buena y quedan ganas de regresar.

Stuttgart ist Meister 2007

Se ven lejanos los tiempos del festejo por el campeonato alemán.

¿Qué queda para la despedida en Barcelona?

Siempre es una motivación jugar en el Camp Nou, queremos presentarnos bien, despedirnos con dignidad y sacar un buen resultado pero sabemos que para nosotros el partido es de puro trámite, lo importante ahora es la liga, ése es el principal objetivo.

Su sueño de jugar en la Champions League terminó siendo una pesadilla, ¿cómo califica la participación desde su perspectiva personal?

Muy buena, ése es el torneo de las estrellas, donde se encuentran los mejores clubes y los mejores jugadores, la organización es fantástica. Es uno de los torneos más bonitos que uno puede jugar y claro, me queda la espinita de volver a jugarlo y hacerlo mejor pero ya lo viví y lo disfruté. Si no vuelve a pasar me queda por lo menos la felicidad de haber sido parte de la Champions, de haberla jugado, de haber estado allí, el sueño de todas formas se cumplió, aunque no con los resultados esperados.

¿Queda algo de frustración?

Claro que sí, pero ese es un sentimiento de todos, mío y del club porque además perdimos la posibilidad de seguir jugando internacionalmente, ni siquiera conseguimos el boleto a la Copa UEFA.

Usted habla de volver a jugar una Champions League pero el reloj es su más grande enemigo.

Lo sé. Para mí, a los 31 años, llegó en el momento preciso y sabía que ésta podría ser, por mi edad, la primera y la última. Sé que es difícil regresar allí -aunque yo tenga ganas- porque el Sttutgart no ha tenido un torneo bueno en la Bundesliga pero la segunda vuelta puede ser interesente, hay que buscar esos puestos que nos lleven de nuevo al escenario internacional. La vida es así, uno no sabe cuando vuelven a pasar las cosas y por eso hay que aprovechar cuando se tiene la oportunidad, lamentablemente eso esta vez no funcionó.

En esos momentos es cuando jugadores como usted quizás desean estar en clubes que año tras año participan en la Champions League, clubes como el Barcelona, el rival de turno y donde juega su compatriota Rafa Márquez.

No, eso es diferente, yo considero que es mucho más meritorio lo que hicimos nosotros aquí en Alemania. Equipos como el Barcelona o el Bayern casi tienen la obligación de estar en la Champions League, el Stuttgart lo consiguió después de muchos años y creo que es mayor el mérito y el logro, para nosotros eso ya es un triunfo.

Rafael Marquez

Pardo podría jugar contra su compatriota Rafa Márquez (en la foto).

En Alemania y en Europa se esperaba más del Stuttgart, ¿Cómo se explica lo que pasó?

Se juntaron muchas cosas: un mal inicio, no estuvimos bien, muchos lesionados. La Champions llegó en el momento malo, si hubiera arrancado en estas semanas en las que el equipo se ha reencontrado y va por el camino correcto, la historia habría sido distinta. No creo que la Champions League haya empezado demasiado temprano para nosotros, pero hubiera sido beneficioso que precisamente las cosas malas nos hubieran pasado en otro momento.

Pero la percepción desde afuera es que el equipo se desmoronó y nadie se hizo responsable por asumir el mando y tratar de cambiar las cosas.

No, cuando un equipo pasa por malos momentos eso afecta a todos sin excepción. Igual, cuando todo camina bien entonces todos sobresalen, esto es un deporte de conjunto, y las situaciones te arrastran para arriba o para abajo. Cuando el equipo estuvo mal, todos sufrieron, a veces nos dio muy duro, a veces lo tomamos mejor, importante es que ahora estamos marchando hacia arriba.

Le deseamos una grata despedida de esta versión de la Champions League, su primera y tal vez última participación.

La experiencia me trae de todas formas buenos recuerdos, lo bonito es haber estado allí, dejó un mal sabor porque queríamos ganar y llegar más lejos pero se vivió y eso no me lo quita nadie.

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