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El Mundo

Debate en EE. UU.: Clinton sale “ganadora”

Los aspirantes demócratas a la Casa Blanca evadieron las disputas y apostaron por discutir sobre las necesidades de las clases obrera y media, así como la urgencia de frenar el cartel de las armas.

Lejos de protagonizar escenas agresivas o utilizar duros calificativos, los cinco precandidatos presidenciales se mostraron mucho más cercanos entre sí que lo que han podido demostrar sus pares conservadores, donde la figura del magnate Donald Trump y su polémica retórica empañan los debates.

La favorita en las encuestas, la exsecretaria de Estado, Hillary Clinton, dejó claro por qué lo es, especialmente en materia de política exterior, en la que su pasado al frente de la diplomacia estadounidense le ha dado mucho más que réditos.

Un debate, no para denigrar, sino para proponer

"Estoy de acuerdo", fue una frase repetida por los tres principales contendientes, la propia Clinton; el senador Bernie Sanders, hasta ahora su principal rival; y el exgobernador por Maryland, Martin O'Malley, cuya última intervención hizo precisamente referencia a la clara diferencia de tono de este primer debate demócrata con los dos anteriores republicanos.

"En este escenario no han oído a nadie denigrar a las mujeres, no han escuchado a nadie hacer comentarios racistas sobre los nuevos inmigrantes estadounidenses, no han oído a nadie hablar mal de otro estadounidense debido a sus creencias religiosas", dijo O'Malley en su turno de palabra. "Lo que han oído en cambio sobre este escenario esta noche ha sido una búsqueda honesta de las respuestas que moverán a nuestro país hacia adelante", agregó el exgobernador.

¿Todos contra el poderoso cartel de las armas?

No obstante, Clinton y Sanders protagonizaron los desencuentros ideológicos más marcados de la noche, especialmente en asuntos como la reforma financiera y el control sobre Wall Street, asuntos de seguridad nacional y las políticas sobre el control de armas.

Apenas pocos minutos después de que comenzara el debate, Clinton aprovechó la posición de Sanders sobre el control de armas durante su tiempo en el Senado, argumentando que nunca se opuso con suficiente vehemencia a la Asociación Nacional del Rifle (NRA). Además, reprochó el senador independiente por Vermont, quien se define a sí mismo como socialista, que está a favor de una serie de grandes programas gubernamentales que su juicio resultan poco realistas.

“Hillary y los cuatro enanitos”

"Soy una progresista, pero una progresista a la que le gusta que se hagan las cosas", dijo Clinton, en referencia velada a las propuestas del senador. Sanders contraatacó sobre el uso de la fuerza militar que defiende la exsecretaria de Estado, y consideró un "error" su propuesta de crear una zona de exclusión aérea en Siria, algo a lo que también se opuso O'Malley.

No obstante, pese a los ataques de sus rivales, también en lo respectivo a los controles financieros, Clinton no se dejó intimidar en ningún momento, hasta el punto de que el diario "The Washington Post" ha considerado que este primer debate ha supuesto "las dos mejores horas de su candidatura hasta la fecha". Del debate quedó claro, Clinton fue la “Blanca Nieves” entre tres pequeños rivales.

JOV (efe, dpa)