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De Facto

De Facto: ¿Puede la UE evitar una bancarrota griega?

Bienvenidos a la actualidad de la semana en Europa y Alemania en donde la agenda es dominada por Grecia. Otros temas son la nueva política alemana hacia África y el apoyo de los Verdes al abandono de la energía nuclear.

Greek Prime Minister George Papandreou grimases before to give a speech in parliament during an emergency meeting of Socialist lawmakers, in Athens on Thursday, June 16, 2011. Papandreou vowed to stay on as prime minister, despite a party revolt that broke out Thursday against a new austerity measures that have triggered violent street protests ad widespread discontent.(Foto:Petros Giannakouris/AP/dapd)

¿Misión imposible? Papandreou en el Parlamento griego.

La crisis griega ha alcanzado un nuevo nivel. Ahora la pregunta es si es aún posible evitar su bancarrota. Mientras en Berlín la canciller alemana Angela Merkel y el presidente de Francia, Nicolás Sarkozy buscaban un compromiso sobre la participación de acreedores privados en el financiamiento de un segundo rescate para Atenas, el Gobierno de George Papandreou, anunció cambios de su gabinete con el fin de lograr la aprobación de un nuevo paquete de medidas de austeridad y evitar una cesación de pagos.

Y mientras en Europa se trabajaba esta semana febrilmente buscando una solución al déficit fiscal griego creado por gobiernos anteriores de todas las corrientes, decenas de miles de ciudadanos salían a las calles de Atenas a protestar contra las medidas de ahorro. Una confrontación con la policía dejó 60 heridos, entre ellos 36 agentes. El dramatismo creció con el rumor de una presunta renuncia del primer ministro griego Giorgos Papandreou. Una situación de gran inestabilidad que el experto en finanzas, Moysis Litsis, compara con la Argentina de la década de los 90:

“Fue bajo la presión de las protestas callejeras que en Argentina subieron al poder varios Gobiernos antes de que tuviera que declararse la bancarrota.”

La oposición conservadora exige, por su parte, más dinero y una renegociación de los préstamos de Europa. Ante lo que el economista griego Paschos Mandravelis pide más autocrítica recordando el esfuerzo de los contribuyentes en otros países.

“Cómo aclararle a un contribuyente alemán que paga hasta el 45% de impuestos sobre su salario, que los griegos piden más de su dinero, cuando los mismos griegos quieren pagar menos impuestos. Una renegociación sólo es posible con el consentimiento de los 17 miembros de la eurozona.”

Pero ¿cómo salvar a Grecia? Dos posturas se enfrentan en busca de la solución. Alemania insiste en una participación "voluntaria" de la banca e inversionistas privados en el plan de ayuda, mientras Francia, el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea apuestan por inyectar más dinero público.

La ministra austriaca de Finanzas ha sido una de las pocas en respaldar la propuesta alemana:

“No se puede darle todas las ganancias a los bancos, mientras las pérdidas las pagan los contribuyentes.”

Es más, el analista económico Wolfgang Gerke, dice que los bancos debieron haber sido incluidos mucho antes: “Entretanto los bancos que dieron créditos a Grecia han vendido sus bonos de empréstito, la mayor parte al Banco Central Europeo.”

Los bancos se orientan por una extensión de los tiempos de pago de la deuda griega. Michael Kemmer, director de la Asociación bancaria alemana enumera los 3 puntos de su postura:

"Primero, una renegociación de la deuda griega tiene que ser voluntaria. Segundo: la presión sobre Atenas no puede disminuirse y tercero: todos los acreedores deben ser tratados por igual.”

En Berlín, Merkel y Sarkozy coincidieron que los planes para Grecia tendrán que contar con el absoluto acuerdo del Banco Central Europeo, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Un acuerdo final tendrá lugar los próximos 23 y 24 de junio, en una cumbre que tendrá lugar en Bruselas. Se estima que Atenas necesita unos 120.000 millones de euros para evitar la quiebra.

Cambiamos de tema...

En vista de la carrera por las materias primas que el Occidente libra con la India y la China, el ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle apunta a una “sociedad entre iguales” con los países africanos. Un concepto que hace parte de la nueva política económica de Berlín.

“Más que cualquier otro continente, África lleva las de ganar en estos tiempos de cambio. Ni América Latina ni África tienen la representación que merecen en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas. Eso refleja el pasado, pero no el presente ni el futuro. Por eso queremos ayudar a cambiarlo.”

Westerwelle recordó que entre África y Europa apenas hay sólo 14 kilómetros de distancia.

Terminamos con otro tema de larga duración. Este 18 de junio termina el moratorio de tres meses que el Gobierno de Merkel se concedió para definir una nueva política energética. El resultado es el abandono de la energía nuclear. Una política que Los Verdes aprueban, con algunas reservas, como lo expresa Cem Özdemir, uno de los dirigentes del partido ecológico:

“Apagar las 8 plantas atómicas más antiguas de Alemania es una decisión correcta. Pero lo que no queremos es que el uranio sea reemplazado por carbón.”

Autor: José Ospina-Valencia
Editor: Enrique López

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