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El Mundo

Cumbre Nuclear de Seúl: ¿influirá sobre Corea del Norte?

Ambiciones nucleares de Corea del Norte quedaron fuera de la declaración final en Seúl. No obstante, Corea del Norte se robó el 'show' tras anunciar el lanzamiento de un satélite de observación.

Cumbre Nuclear de Seúl

Cumbre Nuclear de Seúl

Tras la publicación del comunicado conjunto que cierra la Cumbre de Seguridad Nuclear celebrada este 26 y 27 de marzo en Seúl, el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-bak, fue interrogado por la prensa en torno al arsenal nuclear norcoreano y el anuncio de Pyongyang de que lanzará un satélite de observación. "Creo que la cumbre tendrá cierta influencia (sobre Corea del Norte)", respondió Lee a los reporteros e insistió en que la cooperación beneficiaría los intereses de Corea del Norte.

"Declaración de guerra"

Presidente surcoreano Lee Myung-Bak (i) saluda al ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle.

Presidente surcoreano Lee Myung-Bak (i) saluda al ministro de Exteriores alemán, Guido Westerwelle.

Pyongyang había advertido que cualquier mención a su programa nuclear durante la cumbre sería tomada como una "declaración de guerra". Pero ello no evitó que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aprovechara la ocasión para llamar a los norcoreanos a regresar a las conversaciones para el desarme nuclear.

Obama pidió incluso la cooperación de los jefes de Estado de Rusia, Dimitri Medvédev, y de China, Hu Hintao, para convencer a Pyongyang de suspender el anunciado lanzamiento de su satélite de observación, tras el cual varios observadores extranjeros consideran que se encubre el lanzamiento de un misil. "Corea del Norte parece ser el único que cree que se trata de un satélite y no de un misil", afirma Duyeon Kim, del Centro de Control de Armas y No Proliferación Nuclear, en Washington.

Pyongyang anunció recientemente que lanzaría al espacio un satélite de observación a mediados de abril, para celebrar el centenario del nacimiento de su "presidente eterno", Kim Il Sung. Pero el gobierno de Obama y sus aliados han advertido que si el lanzamiento se produce, podrían cancelar la ayuda humanitaria al empobrecido país asiático.

Duyeon Kim opina que los organizadores de la cumbre podrían haber hallado un modo más claro de condenar a Corea del Norte en su declaración final, pero esto podría haber echado también más leña al fuego. "Haber colocado a Corea del Norte en la agenda oficial podría haber legitimado el programa nuclear norcoreano", dice y agrega: "Podría incluso haber distraído la atención del principal objetivo (de la cumbre), que es el terrorismo nuclear".

Trato sobre uranio enriquecido

En este sentido, y pese al revuelo en torno a Corea del Norte, los líderes mundiales participantes en la reunión llegaron a un acuerdo que podría contribuir a la reducción del uranio altamente enriquecido (HEU), con el que se desarrollan armas nucleares. Estados Unidos abogó por proveer a Francia y Bélgica de uranio de bajo enriquecimiento (LEU), para su uso en la investigación médica para la producción de isótopos radioactivos.

"Adaptar los reactores nucleares alrededor del mundo, del uso de HEU (uranio altamente enriquecido) al de LEU (uranio de bajo enriquecimiento), es un tema crucial para mejorar la seguridad nuclear global", declaró el secretario de Energía de Estados Unidos, Steven Chu. Puesto en las manos equivocadas, el HEU podría ser usado para elaborar las llamadas "bombas sucias" y podría ser empleado por grupos terroristas para atacar objetivos militares o civiles.

¿Hacia la seguridad nuclear?

Como sea, y aunque este acuerdo representa un paso en la dirección correcta, poco puede lograr en materia de seguridad nuclear, opina Miles Pomper, quien investiga sobre no proliferación nuclear en el Instituto Monterey de Estudios Internacionales de California, Estados Unidos. "No hay ninguna norma legal internacional vinculante con relación a asegurar los materiales", señala.

Obama y Medvédev en representación de dos potencias, EE.UU. y Rusia, en Seúl.

Obama y Medvédev en representación de dos potencias, EE.UU. y Rusia, en Seúl.

Pomper explica que no existe actualmente ningún mecanismo para determinar cuánto material ha asegurado un país e incluso el término "asegurar" es vago, dice. Así que mientras algunos Estados proclaman sus progresos desde la primera de estas cumbres, celebrada en 2010 en Washington, en realidad, aún les queda mucho por hacer.

"Rusia ha hecho un buen trabajo en traer de vuelta a Rusia material almacenado en otros países, pero ha hecho muy poco, en realidad nada, en relación con transformar sus propias instalaciones para el bajo enriquecimiento de uranio", indica Pomper.

El científico duda que los líderes mundiales sean capaces de implementar sus llamados a asegurar todo el material nuclear antes de que finalice 2013. Quizás en la siguiente cumbre, que tendrá lugar en Holanda en 2014, se definan mejor los objetivos que en ésta de Seúl, espera Pomper.

"Necesitamos un panorama más abarcador, una agenda más ambiciosa en el camino hacia (la cumbre de) Holanda", exige el científico. Se necesita, por ejemplo, un sistema de expertos independientes que confirmen los progresos anunciados por los propios países, ejemplifica Pomper, de lo contrario, no hay forma de probar si efectivamente se avanza o no.

Autor: Jason Strother (Seúl) / rml
Editor: Pablo Kummetz

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