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Política

Cruentos combates en frontera entre Turquía e Irak

Decenas de muertos y una posible toma de rehenes es el saldo de los combates entre el ejército de Turquía y rebeldes kurdos. Esto podría ser el inicio de una violencia mucho más larga.

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Soldados turcos avanzan hacia la zona de conflicto.

La situación en la frontera entre Irak y Turquía se ha tornado violenta luego de la resolución adoptada el jueves pasado, mediante la cual el parlamento turco aprobó incursiones militares para combatir a fuerzas del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Türkei, Erdogan appelliert an irakische Kurden

Erdogan: "Nuestra ira es grande".

En los combates registrados este domingo han muerto decenas personas y fuentes del lado kurdo aseguran que tomaron “muchos rehenes”, lo cual se interpreta como que tienen en su poder a soldados turcos. El ejército turco afirma haber ultimado a 32 rebeldes kurdos tan sólo en la jornada dominical.

Convocan a generales

Pero esto podría ser sólo el inicio de una temporada más larga de violencia en la zona. El primer ministro de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, llamó a una reunión urgente de la cúpula militar. Afirmó que “nuestra ira y odio son grandes” luego de recibir las noticias sobre los presuntos rehenes y, más aún, sobre doce bajas por parte de las fuerzas turcas.

El solo estallido de la violencia es por sí mismo una noticia preocupante. Pero las consecuencias podrían rebasar con mucho el ámbito inmediato, si es que el conflicto continúa acentuándose. Una posible incursión militar turca a Irak alteraría el frágil equilibrio de la región.

Panzer wird nach Sirnak transportiert Türkei Grenze Irak Kurden

¿Irán los tanques turcos más allá de la frontera con Irak?

La preocupación en este sentido fue evidente por parte del presidente iraquí, Jalal Talabani, quien hizo un llamado a los rebeldes kurdos para que depongan las armas. “No estamos en condiciones de combatir a los miembros del PKK en el norte del país”, reconoció junto con el presidente de la región autonómica kurda en el norte de Irak, Massud Barsani.

Peligro por inestabilidad

En otras palabras, las endebles instituciones de un país devastado y dividido por la guerra no pueden darse el lujo de enfrentar un nuevo foco de inestabilidad, ni de mitigar los efectos de una posible invasión turca aunque ésta fuese momentánea.

El gobierno de Estados Unidos tampoco desea más olas en ese mar revuelto que aún es Irak. La situación en Bagdad dista de ser estable, pese a lo cual el presidente George W. Bush se muestra decidido a no dar marcha atrás en cuanto a la presencia estadounidense.

Pero en plena etapa preelectoral cualquier acontecimiento relacionado esos enormes gastos, sufragados por el contribuyente estadounidense, puede fácilmente convertirse en tema de precampaña.

Alemania tampoco se muestra complacida con el rumbo de los acontecimientos. El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Frank-Walter Steinmeier, condenó los ataques del PKK al ejército turco. "Ahora se trata dde evitar que esta provocación desemboque en una nueva espiral de violencia", dijo el líder de la diplomacia germana en Berlín.

Así, la escalación del conflicto podría traer consigo consecuencias políticas internacionales para Turquía. Tanto Estados Unidos como la Unión Europea han catalogado al PKK como una organización terrorista. De todos modos, una incursión militar turca en el norte de Irak podría alimentar el escepticismo de quienes no desean ver pronto a Turquía como miembro del bloque comunitario.

Flaggen der EU und Türkei vor einer Moschee in Istanbul

La Unión Europea y Turquía podrían alejarse más.



Una eventual invasión al norte de Irak, así fuese para combatir a los rebeldes kurdos, no abonaría mucho a la imagen de la democracia de Turquía; es más, volcaría al gobierno de ese país de nuevo hacia la clase militar.

Ésta, que se ve a sí misma como defensora a ultranza de la república laica, había sufrido una derrota importante con la elección del ex islamista Abdullah Gül como presidente. Los combates en la frontera con Irak le proporcionan oportunidad inmejorable para recobrar el terreno político perdido en los últimos meses.

Lo anterior parece haber sido entendido por el gobierno turco, por lo menos a partir de señales preliminares. El ministro de Defensa, Vecdi Gönül, dijo que no necesariamente debe producirse una reacción inmediata a los ataques turcos.

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