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El Mundo

Críticas por la respuesta de Baltimore a los disturbios

Se acusa a la alcaldesa de dar una lenta respuesta a uno de los peores disturbios urbanos en Estados Unidos en años, en los que hubo saqueos, incendios en edificios y 20 agentes de seguridad resultaron heridos.

El gobernador de Maryland, el republicano Larry Hogan, dijo que llamó ayer lunes reiteradamente a la alcaldesa, Stephanie Rawlings-Blake, pero que ella evitó usar la Guardia Nacional hasta tres horas después de que comenzaron los hechos violentos. Las manifestaciones surgieron tras el funeral de un hombre afroamericano de 25 años, que murió mientras estaba bajo custodia policial el 19 de abril.

"La alcaldesa de Baltimore tenía a la policía de la ciudad de Baltimore en terreno. Francamente, ellos fue sobrepasada. Todos los demás policías en terreno los enviamos nosotros", dijo el gobernador, un día después de declarar estado de emergencia en la ciudad de población mayoritariamente negra.

La muerte de Gray dio nuevos bríos al malestar ciudadano por el trato policial a los afroamericanos, que explotó el año pasado luego del fallecimiento a manos de la policía de hombres negros desarmados en Ferguson, Nueva York y otras partes. Las protestas en Baltimore fueron pacíficas durante casi una semana después de la muerte de Gray, quien falleció debido a una lesión en la médula, y la alcaldesa dijo que quería evitar una respuesta demasiado enérgica.

"No hay excusa para la violencia"

Después de una noche de saqueos e incendios, que consumieron 19 edificios y dejaron a una persona en estado grave, una gran cantidad de manifestantes se reunió frente a filas de policías. Un hombre que intentó agredir a los agentes fue controlado con gas pimienta, lo que dispersó a los demás. Voluntarios con escobas limpiaban los escombros de edificios saqueados y quemados en la ciudad de 620.000 habitantes, donde las escuelas, negocios y algunas oficinas públicas permanecerán cerradas hasta que mejore la situación de seguridad.

El presidente, Barack Obama, dijo que habló con el gobernador y la alcaldesa para pedirles que frenaran los disturbios. "No hay excusa para el tipo de violencia que vimos ayer", dijo Obama, quien habló sobre la situación en Baltimore en una conferencia de prensa junto al primer ministro de Japón, Shinzo Abe. "Es contraproducente", agregó. Además, Obama dijo que los problemas en lugares como Baltimore no son nuevos y que deben ser abordados por todos.

Por su parte, el capitán John Kowalczyk, del Departamento de Policía de la Ciudad de Baltimore, dijo que la cantidad de agentes heridos desde el lunes subió a 20 y que 235 personas, incluidos 34 jóvenes, fueron arrestadas. La policía inicialmente observó sin intervenir mientras los alborotadores quemaban vehículos y luego negocios. Los agitadores saquearon tiendas, farmacias y un centro comercial, y se enfrentaron con policías antimotines, en los disturbios más violentos registrados en Estados Unidos desde los de Ferguson, Misuri, a finales de 2014 después de que las autoridades se negaron a procesar a un agente blanco que mató a un adolescente negro desarmado.

MS (efe/rtrla)