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Cultura

Cráneo de Schiller no resistió prueba de ADN

Un equipo internacional disipó la mayor incógnita de la ciudad de Weimar, bastión del clasicismo alemán: el cráneo de Schiller allí conservado como reliquia, resultó pertenecer a un desconocido.

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Friedrich Schiller.

Amantes de la literatura veneraron durante 180 años el cráneo equivocado del dramaturgo y poeta alemán Friedrich Schiller (1759-1805), expuesto en el Panteón de los Príncipes de Weimar. Un análisis ADN confirmó ahora que es falso, confirmó a la agencia dpa una portavoz de la academia Klassik Stiftung, que encargó la investigación. "El análisis dio un resultado negativo sin que exista duda alguna", dijo Julia Glesner. La comparación de los datos genéticos se realizó con parientes de Schiller.

Sepultura común

BdT: Schillers Totenmaske aus der Herzogin Anna Amalia Bibliothek in Weimar

Esta máscara mortuoria de Friedrich Schiller se dañó en un incendio, pero es auténtica.

Friedrich Schiller, considerado junto a Johann Wolfgang von Goethe uno de los padres de la literatura clásica alemana, fue sepultado en 1805 en una tumba masiva reservada en el cementerio de Weimar para personalidades destacadas de la ciudad. Dos décadas después se intentó rescatar la cabeza auténtica del dramaturgo de obras como "Guillermo Tell", "Los bandidos" y "Don Carlos". En 1827, los restos fueron trasladados al Panteón de los

Príncipes donde yacen hasta ahora junto a los de Goethe.

Casi 100 años más tarde, se sacó del mismo lugar otro cráneo, también atribuido a Schiller. Desde entonces, de tanto en tanto volvía a desatarse entre los expertos la discusión acerca de la autenticidad de las osamentas.

¿Saber o no saber?

Los exámenes realizados al cráneo no han dejado de generar polémica. Mientras algunos opinan que no se debe “perturbar la paz de los muertos” de esta forma, otros estiman que la ciencia tiene el deber de aclarar estos misterios, ya que dispone de nuevos recursos para hacerlo. Claro está que, quien se arriesga a someter semejantes tesoros a la implacable prueba del ADN, debe también estar preparado para aceptar una respuesta científica decepcionante.

Precedentes desilusionadores ya había en la vecina Austria, donde recientemente también se sometió a un examen de ADN al supuesto cráneo de Wolfgang Amadeus Mozart, venerado como toda una reliquia. En este caso, la ciencia no logró demostrar su autenticidad. Por lo menos ese resultado permite seguir alimentando la fantasía, posibilidad que por lo visto se esfumó en Weimar.

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