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Europa

Corte brasileña ordena deportar a exguerrillero italiano

Una corte federal brasileña ordenó la deportación del italiano Cesare Battisti, condenado en su país a cadena perpetua por cuatro asesinatos en la década de 1970, y quien recibió en 2011 una visa de permanencia concedida por el Consejo Nacional de Inmigración (CNI) del país sudamericano. En el fallo dictado el 26 de febrero pasado y divulgado hoy, la jueza Adverci Mendes de Abreu afirmó que Battisti se encuentra "en situación irregular" en Brasil, ya que es un "criminal condenado en su país", y por esto no tiene derecho a recibir una visa.

La decisión todavía no es definitiva, ya que los abogados de Battisti pueden elevar recurso a una instancia superior. El exactivista fue condenado a cadena perpetua en Italia en 1979, acusado de participar en cuatro asesinatos perpetrados por la organización izquierdista que integraba, Proletarios Armados por el Comunismo. Battisti, quien siempre negó cualquier participación en los crímenes, se fugó de su país y se refugió en México y luego en Francia, donde aprovechó la política del entonces presidente François Mitterrand, que permitía a guerrilleros que hubiesen abandonado la lucha armada vivir legalmente en el país.

Tras el fin del gobierno Mitterrand, sin embargo, la Justicia francesa autorizó su extradición a Italia, y Battisti volvió a escaparse, esta vez rumbo a Brasil, donde llegó en 2004 y vivió como clandestino hasta 2007, cuando fue arrestado. El gobierno italiano presentó entonces un pedido de extradición de Battisti, que fue aceptado por el Supremo Tribunal Federal (STF) brasileño.

No obstante, la Corte Suprema trasladó al entonces presidente Luiz Inacio Lula da Silva la decisión final sobre la entrega del exactivista a las autoridades italianas. El 31 de diciembre de 2010, en el último día de su segundo mandato, Lula decidió denegar la extradición y autorizó a Battisti a permanecer en territorio brasileño, lo que causó fricciones en las relaciones entre Roma y Brasilia.

En base a la decisión del entonces presidente, Battisti obtuvo una visa de permanencia en Brasil, en una medida considerada como ilegal por el Ministerio Público, que recurrió a la Justicia Federal para anular el permiso de residencia. Los argumentos de la Fiscalía fueron avalados por la jueza Mendes de Abreu, quien aseguró que la deportación no contradice la decisión de Lula de denegar la extradición, ya que Battisti no será entregado a las autoridades de Italia, sino que podrá ser enviado "al país de proveniencia u otro que acepte recibirlo".

En declaraciones a la agencia brasileña Estado, el abogado de Battisti, Igor Tamasauskas, afirmó que todavía no recibió una información oficial sobre la decisión de la corte, pero anticipó que presentará un recurso a una instancia superior. "Entendemos que esta sentencia intenta modificar una decisión del Supremo Tribunal Federal y del presidente de la República. Elevaremos un recurso", expresó.

La nueva polémica en torno a Battisti coincide con la decisión de la Justicia italiana de extraditar al exdirector de marketing del estatal Banco do Brasil, Henrique Pizzolato, condenado por la Corte Suprema a la cárcel por corrupción. La decisión favorable al pedido de extradición fue anunciada el 12 de febrero pasado, pero todavía depende de que sea ratificada por el gobierno italiano que, tal como hizo Lula en el "caso Battisti", puede negarse a entregar el exfuncionario a las autoridades brasileñas (efe).