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El Mundo

Cooperación internacional, la mejor arma contra el crimen

Expertos de todo el mundo se encuentran reunidos en Viena para descifrar uno de los acertijos más complicados de nuestros días: cómo hacer frente al crimen organizado. Éste es un negocio lucrativo y sin escrúpulos.

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Lugar de la vendetta en la ciudad alemana de Duisburgo, en 2007.

Camorra, cosa nostra, triadas, n'drangheta. La mafia tiene muchos nombres y está presente en todo el mundo. El crimen organizado parece vivir una época de auge que no conoce fronteras. Una conferencia de las Naciones Unidas se ocupa de este tema, en Viena.

Frauenmorde in Ciudad Juarez, Mexiko

Miles de personas han muerto en México a manos del crimen.


Hay que ser idealista para echarse esta tarea a cuestas. Lo sabe el propio Walter Kemp. “¿Cuál es la alternativa?”, se pregunta el portavoz de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito, con sede en la capital de Austria. Y él mismo responde: “Ninguna. Debemos acometer la lucha contra el crimen organizado, aún cuando ganarla parezca imposible”.


En busca de la solución


En Viena se encuentran reunidos hasta el próximo 17 de octubre 1.000 representantes de 147 países a fin de discutir posibles estrategias y mecanismos de cooperación contra las mafias internacionales.


Las redes del crimen organizado parecen encontrarse en óptimo estado. Hoy, la palabra mafia es sinónimo de un sólido entramado en el que se mezclan el comercio, el contrabando, la corrupción y la muerte. Se calcula que, en total, las actividades ilegales arrojan un flujo de 1,3 billones de dólares anuales.


Los contrabandistas africanos colaboran con narcotraficantes de Sudamérica, mientras que criminales albaneses intercambian armas por heroína en el Cercano Oriente. Mientras más libre sea el mercado, más fácil es el panorama para la delincuencia mundial.


Armas, cigarrillos, seres humanos y, sobre todo, droga, son la mercancía que conforma el mosaico del crimen globalizado.


La guerra de los estupefacientes


Es un negocio global. De Sudamérica, la cocaína es trasladada hasta África, y de ahí a Europa. El mercado mundial de la droga es estimado en 200 millones de clientes, para un volumen de negocios de 390.000 millones de dólares anuales. Esto equivale a 16 veces el mercado global de tabaco y 65 veces el mercado mundial de café, calcula el semanario alemán Die Zeit.


En México, territorio clásico de tránsito de estupefacientes hacia Estados Unidos, tiene lugar una guerra entre las bandas de narcotraficantes que pelean entre sí por las mejores rutas de transporte. Tan sólo este año han muerto 3.000 personas en ese país como parte de esa disputa.

Camorra 200 Festnahmen in Neapel Schlag gegen Mafia

Policías italianos arrestan a un presunto miembro de la camorra.


Caviar y madera


También hay mafias que se disputan el comercio con los huevecillos de esturión, mejor conocidos como caviar. De igual modo, organizaciones delictivas realizan tala ilegal en Indonesia y transportan las maderas preciosas hasta Europa.


En la delta del Niger, cientos de barriles de petróleo son robados cada día. El hidrocarburo es depositado en grandes cargueros, en los cuales llega a muchas partes del mundo.


Entre 600.000 y 800.000 personas son víctimas todos los años del tráfico de seres humanos, dicen organismos internacionales dedicados a estudiar el tema de la migración.


Muchos de estos inmigrantes terminan en los mercados del sexo de países industrializados, como Alemania. Cada vez más menores de edad son presa de la explotación sexual comercial infantil, dice la Oficina Federal de Investigación Criminal (OFIC).


En Italia, el núcleo simbólico de la mafia, también hay cooperacion internacional. La red criminal Ndrangheta trabaja de modo estrecho con sus “amigos” de Albania, el Este de Europa, Turquía y Sudamérica.

Nigeria Öl im Niger Delta Pipeline in Obrikom

Los oleoductos son presa de contrabandistas en Nigeria.


Su enemiga, la Camorra, goza de buenos contactos en China y Nigeria. Negocios como la prostitución han quedado en manos de la mafia nigeriana, mientras que los italianos se dedican cada vez más al robo de propiedad intelectual.


Lavado de dinero


Las cifras hablan por sí solas. La OFIC ubica en 481 millones de euros las ganancias del crimen organizado, tan sólo en Alemania. Pero hay otro motivo de preocupación. Los criminales invierten cada vez más en negocios considerados legítimos. Por ejemplo, dinero sucio es invertido en negocios de mudanzas, que a su vez son utilizados para transportar droga.


Para el Viejo Continente, la solución podría encontrarse en Europol. El organismo recaba y analiza información pero no posee facultades para investigar o procesar a sospechosos o acusados.


“Europol no está ahí para acumular datos. Debería tener plena atribución para realizar pesquisas o proceder por la vía penal”, dice Rainer Wendt, dirigente del sindicato de policías alemanes. El portavoz de la ONU, Walter Kemp, coincide: “Sólo podremos ser exitosos en la lucha contra la mafia si cooperamos internacionalmente”.


Está por verse si la conferencia de la ONU en Viena arroja resultados convincentes en este sentido.

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