1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Política

Contactos germano-israelíes: faltó la crítica

Israel cumple 60 años y Angela Merkel visitó el país para celebrarlo. Sobre el viaje de la canciller a Tel Aviv y las nuevas relaciones germano-israelíes opina Peter Philipp, comentarista de la Deutsche Welle.

default

Peter Philipp, comentarista de la Deutsche Welle, sobre Alemania e Israel.

Hace mucho tiempo, Yochanan Meroz, quien después se convertiría en embajador israelí en Bonn [la antigua capital de la República Federal Alemana], declaró sobre las relaciones entre Alemania e Israel que eran “muy buenas, pero no normales”. Por aquel entonces, los políticos alemanes se esforzaban por sonsacar a sus colegas israelíes la palabra “normal”. Con ella se esperaba poder pasar página y dejar el pasado en su lugar. En la lucha por el adjetivo se ha tirado ya la toalla. Ahora se practica algo que no sólo hace 60 años, cuando se fundó el Estado de Israel, sino mucho después, siquiera el mayor de los optimistas se hubiera atrevido a aventurar: amistad y profunda solidaridad.

La visita de la canciller, Angela Merkel, a Israel ha elevado aún más este carácter de las relaciones bilaterales entre ambos Estados. Y, sin quererlo, ha remarcado lo que ya en su día dijera Meroz: “normal”, no es. Con el trasfondo del exterminio sistemático de judíos por parte del nacionalsocialismo, la normalidad es impensable.

De ahí que mejorar y desarrollar los contactos entre Alemania e Israel sea, por supuesto, algo positivo. Pero cabe preguntarse si no se está sirviendo en exceso a la buena causa. Incluso en la decisión de que alemanes e israelíes lleven a cabo consultas periódicas a nivel gubernamental no puede ignorarse que la cuestión no sólo afecta a Alemania.

Si antes Bonn podía esconderse tras la apenas existente política europea para Oriente Próximo, Berlín se ha convertido hoy en un actor fundamental de la política internacional. También en Oriente Próximo. Y cabe preguntarse si es adecuado celebrar la solidaridad hacia Israel con esta pomposa falta de crítica, en lugar de mencionar, “en tono amistoso”, ciertas verdades aceptadas desde hace tiempo en el mundo, e incluso en amplios círculos israelíes. Así, hubiera sido deseable escuchar alguna referencia al duro proceder de Israel en la franja de Gaza, o a la ampliación de los asentamientos israelíes en los territorios ocupados de Cisjordania.

¿Es correcto hacer estas críticas cuando se acude a felicitar a Israel por su 60 cumpleaños? Quizás. Si no se hubiera volado con la mitad del Gobierno a cuestas y el objetivo de llevar a cabo contactos políticos. El intercambio de jóvenes, el trabajo conjunto en los ámbitos científico, cultural y económico, son sin lugar a dudas asuntos importantes. En la cooperación militar convendría ser en estos tiempos más cuidadoso. Lo que Israel, los palestinos y Oriente Próximo más necesitan es paz: estímulos a la política que la favorezca y críticas a todo aquello que la entorpezca. Y cosas que criticar hay bastantes en la región.

DW recomienda