1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

América Latina

Consenso sobre Venezuela: un gran desafío

Venezuela no estaba en la agenda de la Asamblea Eurolat reunida en Panamá. Pero es tema principal. Conciliar posiciones entre parlamentarios de ambos continentes y de visiones divergentes requiere especial delicadeza.

Venezuela no estaba en la agenda de la Asamblea Eurolatinoamericana reunida esta semana (16-19.03) en Ciudad de Panamá. Pero es uno de los temas de debate y “está en primer lugar en nuestra intención de hacer una declaración sobre temas urgentes”, explica a DW desde Centroamérica Ramón Jáuregui, eurodiputado español del grupo socialista, copresidente del organismo al que pueden acudir 75 miembros de la eurocámara y 75 latinoamericanos representando a todo el contienente (Parlacén, Parlasur, Parlatino y Parlandino).

Resolución precedente

El encuentro tiene lugar a pocos días de que la eurocámara aprobase por 384 votos a favor, 75 en contra y 45 abstenciones una resolución sobre Venezuela (12.03), en la que condenaba la violencia contra manifestantes y pedía la liberación de los presos políticos; ésta a su vez se dio poco después de que Estados Unidos declarara por decreto al gigante petrolero una amenaza para su seguridad. Los ánimos están caldeados. Temas como financiación de partidos, la minería del siglo XXI, el papel de China, crimen organizado y corrupción quedan en segundo plano.

Ramón Jáuregui Atondo

Ramón Jáuregui, eurodiputado socialista, presidente de la Asamblea Eurolatinoamericana (Eurolat)

Con el trasfondo de que la Unasur en pleno se había pronunciado en contra de esa declaración de Washington por considerarla una injerencia en la soberanía de un país y de un gobierno democráticamente elegido, “tenemos la intención de decir algo que nos pueda unir a todos a los europeos y latinoamericanos para conseguir la recuperación de la normalidad”, puntualiza Jáuregui.

La tarea no es fácil. En el Parlamento Europeo la mayoría fue clara en torno a una resolución, según Jáuregui, “muy precisa en relación con la condena al régimen venezolano sobre actuaciones que no consideramos que correspondan que es un funcionamiento estrictamente democrático”.

No obstante, en los extremos del espectro político la derecha exige condenas y la izquierda aboga, sobre todo, por el respeto a la soberanía. Los primeros aprobaron la resolución consensuada entre conservadores, liberales y socialistas, los segundos votaron en contra.

¿Cuál ha sido el eco de la resolución en los homólogos latinoamericanos? De los eurodiputados conservadores, impulsores de la resolución, presentes en Panamá, DW no recibió respuesta.

Por su parte, desde la Asamblea Eurolat, Javier Couso -de la bancada de la izquierda y uno de los 12 españoles que votó en contra- respondió a DW: “La resolución del Parlamento Europeo ha sentado muy mal a nuestros homólogos latinoamericanos. No podemos ir dando lecciones en ese sentido, injiriendo y erigirnos en actor en un conflicto que debe resolverse en el marco del diálogo en las instancias multilaterales de América Latina y no con manifestaciones violentas o cócteles molotov”.

Sanciones, condena, injerencia, conciliación

Como fuere, la resolución europea llegó en un momento en que la opinión internacional se ha polarizado por la injerencia de Estados Unidos. Curiosamente, según Jáuregui, la resolución europea no es vista necesariamente como injerencia, pues “excluyó expresamente la posibilidad de sancionar a Venezuela. No consideramos políticamente ni oportuno ni inteligente hacer eso”.

Javier Couso

Javier Couso, de la española Izquierda Unida

En todo caso, ahora se trata de conciliar demandas no sólo de grupos políticos con visiones muy diferentes, sino de esos grupos tanto de Europa como de América Latina: unos que resaltan el endurecimiento del régimen contra la oposición y su represión; los otros, que destacan especialmente la situación como la respuesta del régimen a un intento de desestabilización favorecido por la injerencia externa.

Conciliar las posiciones “requiere de una especial delicadeza”, dice Jáuregui que preside la asamblea junto con su homólogo latinoamericano, el salvadoreño Leonel Búcaro.

“Creo que la dos tienen que acabarse conciliando en un reclamación que exige sobre todo que el proceso democrático respete de las reglas, que no se celebren las elecciones con líderes encarcelados y su ejecución sea con transparencia absoluta para que nadie pueda decir nunca que las elecciones en Venezuela no han sido límpidas”, concluye Jáuregui.