Colombia: tregua de las FARC sí, verificación no | América Latina | DW | 18.12.2014
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América Latina

Colombia: tregua de las FARC sí, verificación no

El gobierno colombiano valora el anuncio de las FARC de iniciar una tregua unilateral indefinida pero no acepta la instancia de verificación propuesta por ese grupo guerrillero, señaló en un comunicado.

Juan Manuel Santos.

Juan Manuel Santos.

El anuncio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) tuvo lugar este miércoles (17.12.2014) al finalizar el ciclo 31 de negociaciones en el marco del proceso de paz que se cumple desde hace dos años en Cuba. Según el grupo guerrillero, la tregua empezará a las cero horas del sábado y debe ser verificada por organismos como el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) "para el logro del pleno éxito" de la medida.

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El gobierno señaló que la decisión de las FARC "va en la dirección correcta" porque puede ser el inicio de "un proceso de desescalamiento de las hostilidades" que desemboque "en un cese al fuego y de hostilidades bilateral y definitivo". La administración del presidente Juan Manuel Santos expresó, en ese sentido, que evaluará el cumplimiento de dicha tregua unilateral y que "el país no puede ni quiere repetir experiencias del pasado, en las que anuncios de cese al fuego sólo fueron cumplidos parcialmente".

Al referirse a la instancia de verificación planteada por las FARC, el gobierno señaló que no la acepta, aunque está de acuerdo en debatir este punto en caso de una tregua bilateral cuando comience la discusión del próximo punto en la mesa de negociaciones sobre el fin del conflicto. "En todo caso –y que esto quede muy claro– el Gobierno continuará cumpliendo con su indeclinable deber constitucional de garantizar y proteger los derechos de los colombianos", concluyó el comunicado de la Presidencia.

"Por ningún motivo vamos a renunciar ni a hacer excepciones en el cumplimiento de esa obligación", manifestó el presidente en un acto celebrado en la ciudad de Quibdó, capital del departamento del Chocó (oeste). El mandatario comparó la exigencia de las FARC, de que para la continuidad del cese el fuego no debe haber ataques por parte de la fuerza pública, con el regalo de una rosa "pero cuando la abrimos hay un tallo lleno de espinas".

Las FARC indicaron en el último día de negociaciones por este año en La Habana que decidieron realizar la tregua unilateral porque creen que se ha "iniciado un recorrido definitivo hacia la paz, acompañado de un proceso constituyente". Sin embargo, advirtieron que la tregua terminará si se comprueban ataques de la fuerza pública en contra "de la estructura guerrillera".

Críticas y esperanzas

La Organización de Naciones Unidas (ONU) también valoró el anuncio de las FARC y expresó que se trata de "un gesto esperanzador cuya implementación efectiva generaría confianza en que el proceso de paz avanza hacia la finalización del conflicto": "Su cumplimiento se traduciría, igualmente, en menos sufrimiento para las personas y comunidades en distintas regiones del país que hoy padecen las consecuencias del conflicto armado", señaló la ONU en un comunicado difundido en Bogotá.

El anuncio de las FARC fue bien recibido, además, por sectores políticos que respaldan las negociaciones de paz y criticado por la oposición de derecha que lidera el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), que rechaza el proceso de diálogo. La excandidata presidencial izquierdista Clara López, del Polo Democrático Alternativo, dijo que el anuncio muestra que el final del conflicto armado parece "estar a la vista". A su vez, el senador Luis Fernando Velasco, de la coalición de gobierno de centro-derecha Unidad Nacional, manifestó que se trata de "un avance gigantesco". Uribe, que en los últimos meses ha expresado que las FARC deben cesar sus ataques para demostrar voluntad de paz, reaccionó diciendo que la tregua unilateral es "un chantaje" porque busca que la fuerza pública no persiga al grupo guerrillero.

El proceso de paz arrancó en La Habana en noviembre de 2012 y ya deja acuerdos preliminares en temas como el desarrollo agrario integral, la participación en política de los guerrilleros que se desmovilicen y la lucha contra el narcotráfico. Los negociadores cerraron 2014 discutiendo el tema de las víctimas del conflicto, que en cinco décadas deja más de 220.000 muertos y unos cinco millones de desplazados, según estudios. A las partes aún les falta discutir los temas de la aplicación de la justicia transicional para facilitar la desmovilización de cerca de 9.000 guerrilleros y la refrendación de los acuerdos.

Las FARC han propuesto desde el inicio del proceso una tregua bilateral, pero el gobierno se ha negado con el argumento de que eso le daría un "respiro militar" a la guerrilla y que a esa etapa solo se llegará al final del proceso.

Perdón por la matanza de Bojayá

La matanza de Bojayá ocurrió cuando una bomba lanzada por las FARC cayó en la iglesia del pueblo.

La matanza de Bojayá ocurrió cuando una bomba lanzada por las FARC cayó en la iglesia del pueblo.

Al mismo tiempo, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reconoció el gesto de las FARC de aceptar por primera vez su responsabilidad en la masacre de Bojayá, en el departamento del Chocó (oeste), en la que murieron 79 personas en mayo de 2002.

La delegación de las FARC en los diálogos de paz en La Habana pidió perdón hoy a los familiares de las víctimas de la masacre, entre ellas 48 niños. "Con ello buscamos recoger el inmenso clamor de paz de la nación entera", dijo a la prensa el jefe guerrillero "Pablo Catatumbo", alias de Jorge Torres Victoria, después de la reunión que mantuvo con representantes de las víctimas de Bojayá.

La matanza ocurrió cuando una bomba lanzada por las FARC cayó en la iglesia del pueblo, donde se habían refugiado sus habitantes en busca de protección durante un combate de la guerrilla con grupos paramilitares por el control de accesos al río Atrato para el tráfico de armas y drogas.

RML (dpa, efe)