Christopher Froome ganó la céntesima edición del Tour de France | Alemania | DW | 21.07.2013
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Alemania

Christopher Froome ganó la céntesima edición del Tour de France

El británico Christopher Froome ganó hoy el centésimo Tour de France, la prueba más importante del ciclismo mundial.

Christopher Froome, del equipo Sky, ganador de la Tour de France.

Christopher Froome, del equipo Sky, ganador de la Tour de France.

Froome, de 28 años se impuso en la clasificación general seguido del colombiano Nairo Quintana y del español Joaquim Rodríguez. La etapa de hoy, 133,5 kilómetros entre Versailles y París, fue ganada por el alemán Marcel Kittel, que sumó así su cuarto éxito en el Tour 2013. Con su éxito, Froome se convierte en el segundo británico en ganar el Tour, un año después de que lo hiciera Bradley Wiggins.

Christopher Froome, el campeón del Tour de France en su centésima edición, dejó su sello en la prueba más importante del ciclismo mundial. "El rey sol", tituló hoy "L'Equipe" ya dando por hecha la victoria de Froome en una última etapa que inició con más de cinco minutos de ventaja sobre su perseguidor más inmediato, el colombiano Nairo Quintana, y que cerró sin problemas con una diferencia de 4:2'0 minutos sobre el sudamericano.

El español Joaquim Rodríguez completó el podio en la noche parisina frente al Arco del Triunfo, a 5:04 de Froome. Otro español, Alberto Contador, fue cuarto, a 6:27, en tanto que su compatriota Alejandro Valverde quedó octavo a 15:26 minutos del campeón británico.

Escepticismo sobre el triunfo de Froome

Tan claro fue el dominio del británico en el Tour 2013, que el escepticismo acerca de su rendimiento se volvió inevitable. Froome deja pasar casi siempre sin comentar las comparaciones con el estadounidense Lance Armstrong, sancionado de por vida por doping tras ganar siete veces el Tour.

El británico se apoderó del maillot amarillo ya en el primer ascenso a los Pirineos y se alejó de sus rivales casi convirtiéndolos en juguetes. Ni siquiera el legendario Mont Ventoux lo hizo dudar. Pero Froome no sólo es un escalador, porque en las dos etapas contrarreloj también fue enormemente superior. Sólo se permitió un momento de debilidad en el final de la etapa reina con L'Alpe d'Huez como meta, pero enseguida se repuso e incluso aumentó la diferencia sobre sus rivales.

"El gran desafío fue permanecer fresco en lo mental y motivarme cada mañana para ganar más segundos", reconoció Froome, que intentó disipar sin mucho éxito su imagen de hombre impasible: "Me alegro, pero me alegro en silencio".

JOV (Reuters, dpa)