China y el fantasma la revolución del jazmín | Política | DW | 06.03.2011
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Política

China y el fantasma la revolución del jazmín

Políticos chinos aseguran que las revueltas en el mundo árabe no se trasladarán a su país. Sin embargo, Pekín se muestra nervioso ante llamados a protestas y ha vuelto a detener transitoriamente a reporteros extranjeros.

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Fuerte despliegue policial para prevenir protestas en China.

Coincidiendo con el inicio del pleno anual del Congreso Nacional del Pueblo, Zhao Qizheng, portavoz de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, calificó de "absurdas" las suposiciones de que la chispa de las revueltas en el mundo árabe pueda prender en China. "Estén tranquilos, eso no sucederá aquí", fue citado hoy por medios estatales el ex portavoz del Consejo de Estado en una reunión paralela. Zhao sostuvo además que el Estado se esfuerza por resolver problemas como los crecientes precios de la vivienda o las crecientes desigualdades en lo que a ingresos respecta, aunque indicó que llevará tiempo hasta que esos esfuerzos den resultados.

Advertencias contra manifestaciones

Por su parte, los medios de comunicación chinos han intensificado su propaganda contra los llamamientos anónimos a manifestarse pacíficamente contra el gobierno.

El diario "Pekín Qingnianbao", perteneciente a las juventudes comunistas, denunció que unas cuantas personas malintencionadas en China y en el extranjero intentan instigar a una "política callejera". Divulgaron "informaciones falsas" a través de Internet y convocaron "reuniones ilegales" para extender el caos por China, aseguró el rotativo e instó a preservar y apreciar la estabilidad alcanzada con gran esfuerzo.

Decenas de personas se reunieron entre tanto hoy en Shangai secundando los llamamientos a protestar cada semana contra el gobierno. Cientos de policías uniformados y de paisano les rodeaban

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Periodistas detenidos transitoriamente

China Polizei Demonstration

La policía patrulla en Shanghai.

Un periodista español y el corresponsal de la revista alemana "Stern" fueron detenidos en Shanghai, con al menos 13 reporteros extranjeros más, siendo liberados tres horas más tarde. El periodista alemán Janis Vougioukas y su colega español habían sido detenidos por la policía cuando cubrían una convocatoria a protestas delante del cine "Peace Cinema" en la metrópoli portuaria china.

"Al menos 15 periodistas fueron trasladados desde el cine", contó a la agencia dpa Vougioukas en una primera conversación telefónica. Ocho de los demás arrestados eran japoneses, agregó. A los dos periodistas europeos se les acusó de "violar las normas" para periodistas extranjeros y se les puso en libertad después de que firmaran sendas declaraciones en las que explicaban por qué estaban delante del cine, contaron después a dpa ambos reporteros. La policía les comunicó asimismo que necesitan obtener un permiso antes de realizar su cobertura informativa.

Las autoridades, por otro lado, realizaron también un fuerte despliegue policial en Pekín, donde se habían convocado a nuevas "protestas del jazmín" en las arterias comerciales Wangfujing y Xidan. Ambas calles están cerca del Gran Salón del Pueblo, donde se celebra desde el sábado el pleno anual del Congreso del Pueblo. En una de ellas, un periodista de Bloomberg recibió una paliza cuando intentaba grabar frente a uno de los puntos de protesta.

Inquietud occidental por trato a periodistas

En las últimas semanas las autoridades chinas instaron a periodistas extranjeros a solicitar permiso antes de cada cobertura informativa. Algunos de los reporteros extranjeros aseguraron que recibieron amenazas como la revocación de sus visados si continuaban trabajando en áreas públicas sin permiso expreso.

La Federación Internacional de Periodistas (IFJ por sus siglas en inglés) radicada en Nueva York aseguró hoy que está "alarmada" por las informaciones según las cuales China amenazó con cancelar los visados a corresponsales de Hong Kong, Taiwan y de naciones occidentales que continúan informando sin permiso acerca de las protestas semanales.

Funcionarios de otros países como Alemania y Estados Unidos, entre otros, ya han expresado su preocupación sobre el trato de China hacia los periodistas. En este sentido el ministro alemán de Asuntos Exteriores, Guido Westerwelle, tachó las detenciones de reporteros extranjeros de "muy inquietantes". "La obstaculización continuada del trabajo de periodistas no es aceptable y perjudica la imagen de la República Popular China ante la opinión pública mundial", sentenció. (dpa)

Editora: Emilia Rojas

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