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Europa

Cadena perpetua al “carcelero de Amstetten”

Josef F. pasará el resto de sus días en un psiquiátrico. Un tribunal lo condenó a cadena perpetua al declararlo culpable de homicidio y cinco cargos más.

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Josef F. no ocultó más su rostro ante las cámaras durante la cuarta y última sesión del proceso.


“Acepto la sentencia”, respondió Josef F. de 73 años de edad, al preguntarle la juez si entendía y aceptaba la condena. La decisión del jurado popular de la Audiencia Provincial de Sankt Pölten, integrado por ocho miembros, fue unánime y es inapelable. Josef F. fue declarado culpable de la muerte de su hijo-nieto Michael, uno de los mellizos nacidos en el penúltimo parto de Elisabeth, en 1996.

El bebé murió tres días después de su nacimiento por problemas respiratorios y su cadáver fue incinerado por Josef F. en la caldera de la calefacción. El electricista jubilado fue condenado también por los cargos de violación, privación de libertad, coacción, incesto y esclavitud.

El anciano pasará el resto de su vida en un centro de reclusión para criminales con trastornos mentales, según la sentencia. “Lamento de todo corazón lo que hice a mi familia, por desgracia ya no puedo hacer nada, sólo me queda procurar, si puedo, limitar el daño”, fueron las últimas palabras del acusado, antes de que el jurado se retirara a deliberar.

Österreich Inzest-Fall von Amstetten Versteck

En el sótano sin ventanas de la casa familiar en la localidad de Amstetten, vivió Elisabeth con tres de los siete hijos que nacieron de las incontables violaciones a las que la sometió su padre.

Sorpresivo cambio en el proceso

Al iniciar el proceso el pasado lunes en la localidad austriaca de Sankt Pölten, al oeste de Viena, el hombre rechazó los cargos de asesinato y esclavitud, pero dos días después reconoció sorpresivamente todos los delitos que le imputaba la fiscalía. “Me declaro culpable de todos los cargos”, dijo con una voz apenas audible. El llamado “monstruo de Amstetten” reconoció que después de haber escuchado las declaraciones de su hija Elisabeth grabadas en un video de 11 horas de duración, que fueron mostradas durante las dos primeras sesiones del proceso a puerta cerrada para proteger la integridad de las víctimas, “se dio cuenta de que se había equivocado”.

Medios austriacos se hicieron eco de las afirmaciones del diario Kurier, que reveló en su edición de ayer lo que realmente conmovió al llamado “mostruo de Amstetten”: fue la aparición sorpresiva de su hija en la sala del tribunal. La víctima, actualmente de 42 años de edad, cambió de identidad al igual que sus seis hijos y vive con ellos en un lugar desconocido. Elisabeth expresó al tribunal su deseo, a través de su abogada, Eva Plaz, de que su padre permanezca en la cárcel hasta el último de sus días.

La última sesión en la sala ocupada por un número restringido de medios, comenzó con la lectura de once preguntas al acusado, desde si dejó morir en 1996 a Michael al no buscar ayuda médica pese a sus problemas respiratorios. Si sometió a Elisabeth a un estado semejante a la esclavitud, exigiéndole sus servicios sexuales. Si coaccionó a Elisabeth y a los tres niños que vivían con ella (los tres más escandalosos fueron llevados a vivir a la planta superior de la casa familiar), advirtiéndoles de la existencia de trampas mortales que les impedirían escapar. Si violó incontables veces a su hija, obligándola a reproducir las escenas de las películas pornográficas que le hacía ver. La fiscalía argumentó que la lista de torturas merecía una condena de cadena perpetua.

Die Opfer aus Amstetten bedanken sich für Anteilnahme

Elisabeth y sus hijos agradecieron con este mensaje a la población de Amstetten por su solidaridad y manifestaron su deseo por llevar algún día una vida normal.

Compasión con el acusado

El abogado de Josef F., Rudolf Mayer apeló al jurado a tomar en cuenta la confesión sincera de su cliente, quien se derrumbó al percatarse de que la víctima estaba presente -el martes 17.03.09- en la sala. Al día siguiente Josef F. admitió todos los cargos. Mayer pidió que se considere la edad del acusado así como el informe psiquiátrico, que diagnosticó una grave alteración de su personalidad. La psiquiatra Adelheid Kastner, que presentó un informe pericial de 170 páginas, afirma que el anciano corre el riesgo de suicidarse. El examen reveló una compleja alteración de las preferencias sexuales, un enorme narcisismo y una incapacidad emocional que le impide sentir compasión o empatía ante el sufrimiento de sus víctimas.

La localidad de Sankt Pölten, la ciudad más antigua de Austria se ha visto invadida por un centenar de periodistas de todo el mundo y ha lanzado su propia campaña mediática para evitar que el monstruoso crimen que ha dado lugar a lo que los austriacos llaman “el proceso del siglo”, se quede pegado al nombre de la ciudad. “Para nosotros lo importante es que se sepa que Sankt Pölten no es el lugar del crimen, sino el lugar donde se lleva a cabo el proceso”, afirma el alcalde, Matthias Stadler. Los austriacos hace mucho que emitieron un veredicto respecto a Josef F., como dijo una mujer a la televisión austríaca: “Josef F. es y seguirá siendo un cerdo”.

Autora: Eva Usi

Editora: Claudia Herrera Pahl

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