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La prensa opina

Cólera en Zimbabue: un país víctima de Mugabe

La precaria y avergonzante tragedia sanitaria y humanitaria causada por el corrupto y sangriento régimen de Mugabe en Zimababue vuelve a costar vidas humanas. ¿Hasta cuando? - Se preguntan columnistas europeos.

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Toma en microscopio electrónico de la bacteria "Vibrio cholerae", causante del cólera.

La Stampa, de Turín, Italia: “Tras una de las innumerables masacres en África alguien escribió un graffiti en una pared en Costa de Marfil que decía algo horrendo: ‘Aquí ya no hay nadie a quien matar”.

Y si nadie interviene también va a suceder dentro de un tiempo en las calles de Harare, la capital de Zimbabue. El cólera galopa por el mundo zúrrela del brujo mayor Robert Mugabe, mientras la comunidad internacional, sumida en vergüenza e impotencia, no ha podido, desde hace años, bajar de su sangriento trono a este déspota.

Ya han muerto más de 500 personas víctimas fatales del cólera. Un cálculo inexacto, porque la verdad es que en este país sumido en caos no hay estadísticas confiables. ¿Cuánto tiempo va el mundo a soportar esta orgía de la muerte?”

¿Tumbará el cólera a Mugabe?

The Daily Telegraph, de Londres, Gran Bretaña: “En vista de la epidemia de cólera en Zimbabue casi cae uno en la tentación de querer dejar solo a Mugabe con las consecuencias de su errático régimen con la esperanza de que la epidemia agilice su caída.

Pero no se puede dejar solo a Zimbabue. El mundo tiene que ayudar y es bueno escuchar que Gran Bretaña ha puesto a disposición 3 millones de libras esterlinas para medicinas y atención médica básica. Ya quisiéramos pensar que esta es la última prueba de la ineptitud de Mugabe, ahora que a las agencias internacionales les ha tocado asumir la asistencia y administración de agua potable. Pero no se puede confiar en nada.”

¿Juega Merkel con la crisis económica?

Die Tageszeitung, de Berlín: “La señora Merkel se presenta, por estos días parca, cuidadosa y pensativa. Se dice que, por lo pronto, ella quiere esperar a ver si el programa de apoyo coyuntural funciona.

Merkel se pone así en escena como la canciller consciente y responsable que defiende sola su posición. Pero eso es un engaño. Ese juego con el tiempo se debe a una bien calculada táctica partidista con miras a las elecciones parlamentarias (en 2009).

La crisis, bancarrotas, menos impuestos y más desempleados. Todos estos problemas van a llegar, a más tardar en primavera o verano de 2009. Entonces Merkel se presentará como la ejecutiva que ni vacila ni le tiembla la mano.

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