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Deportes

Budapest oficializará su renuncia a organizar los JJ.OO.

Según reportes de la prensa húngara, la postulación está descartada tras una solicitud del Gobierno conservador, que acusa a la oposición de politizar la candidatura.

Quedaban en carrera Budapest, Los Angeles y París. Quedaban, porque de las tres ya es casi oficial que la capital de Hungría desistirá de sus planes de organizar los Juegos Olímpicos de 2024, luego de que el Gobierno del conservador Viktor Orban (en la foto) solicitara al ayuntamiento y al Comité Olímpico Húngaro que desistieran de su intención de ser sede del evento, ante el escaso respaldo que concitaba la idea entre la ciudadanía.

Este jueves (23.02.2017) el Ejecutivo acusó a la oposición de haber politizado la candidatura a los Juegos Olímpicos y de haberse opuesto a ese proyecto por "odio" al primer ministro Orban. "Ya no se trata de las Olimpíadas, sino del odio hacia Orban y al Gobierno", aseguró el ministro de Gobernación, János Lázár, quien reconoció que "ya no hay unidad ni consenso nacional” respecto a organizar el mayor evento deportivo del mundo.

El movimiento ciudadano Momentum recogió más de 260.000 firmas para reclamar un referéndum sobre el proyecto, pero incluso el líder del grupo parlamentario del gobernante Fidesz, Lajos Kósa, reconoció ante los medios que si el Gobierno se abría a celebrar esas votaciones, se involucraría "en un caso ya perdido”. Según un sondeo publicado este jueves por el diario Magyar Nemzet, el 59,3 por ciento de los húngaros estaba en contra de organizar los JJ.OO.

El COI espera

Si bien formalmente la decisión se tomará la próxima semana en la Asamblea Municipal de Budapest, lo cierto es que en Hungría todos dan por cerrado el tema. El Gobierno se negó a la idea del referéndum porque podría haber perjudicado políticamente al primer ministro, a un año de las próximas elecciones parlamentarias. El movimiento Momentum consideró que "Viktor Orban y el Gobierno húngaro han huido cobardemente ante la voluntad de 266.000 personas o más" y acusaron que "el poder no está interesado en las discusiones”.

Momentum ha argumentado que la celebración de las Olimpiadas causaría pérdidas económicas y que hay otras prioridades en materia de educación y sanidad. "Estamos contentos porque el país demostró que es capaz de manejar su propio destino. Se ha logrado hacer retroceder a Orban”, dijo uno de los líderes de Momentum. Por ahora, el Comité Olímpico Internacional dijo esperar "la notificación oficial” de Hungría al respecto.

DZC (EFE, dpa)

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