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Ciencia y Ecología

Bonn en la sangre

Científicos alemanes descubrieron recientemente la llamada “hemoglobina Bonn” que, por lo pronto, hará necesaria una reforma en el diagnóstico relacionado a la cantidad de oxígeno en la sangre humana.

Científica alemana examina muestras de sangre.

Científica alemana examina muestras de sangre.

Científicos de la Universidad de Bonn descubrieron recientemente una nueva variante de hemoglobina, que es la proteína encargada de transportar oxígeno en la sangre y da a ésta su característico color rojo.

La sustancia descubierta fue bautizada como “hemoglobina Bonn”, en honor de la ciudad alemana en la que se detectó su existencia. Nunca antes había sido detectada pues, a diferencia de los otros tipos de hemoglobina, no cambia de coloración durante la fase de “carga” o alimentación de oxígeno.

Engaño infrarrojo

Normalmente, la hemoglobina no solamente lleva oxígeno a los órganos sino que también los libera de dióxido de carbono. La cantidad de oxígeno en la sangre de una persona puede ser determinada con ayuda de un pulsoxímetro, artefacto que realiza una medición óptica.

Universitätsklinikum Bonn

El Dr. Berndt Zur y su equipo descubrieron la nueva hemoglobina.

El Dr. Berndt Zur, del Instituto de Farmacología y Química Clínica de la Universidad de Bonn, y uno de los responsables del hallazgo, explica de esta manera:

“El pulsoxímetro se coloca en uno de los dedos de la mano y lo somete a una iluminación infrarroja. La hemoglobina descargada de oxígeno ‘absorbe' a la luz. Mientras menos oxígeno se halle en la sangre, menos luz atraviesa al dedo y llega al sensor del aparato”, dice.

En otras palabras, el pulsoxímetro no es más que un medidor de luz infrarroja.

Si la hemoglobina no puede captar oxígeno, esto repercutirá a la larga en fallos de orden cardíaco. Sin embargo, en la clínica infantil de dicha universidad se presentó el caso de un niño de cuatro años que, según el examen en pulsoxímetro, presentaba poco oxígeno en la sangre.

Al principio se pensó que podría tener alguna falla en el corazón,y fue sometido a tratamiento preventivo.

Un caso excepcional

Pero el cuadro clínico llamó la atención del equipo científico cuando, en pruebas realizadas al padre del pequeño, también se detectó la presunta falta de oxígeno en combinación con un sistema cardíaco que funcionaba con absoluta normalidad.

Exámenes más exhaustivos llevaron a Zur y a sus colaboradores a una conclusión: el corazón de ambos pacientes funcionaba bien; es decir, sí recibía oxígeno suficiente. Debía existir entonces algún factor que impedía que la hemoglobina cambiara de color al cargar oxígeno, como es lo usual.

Finalmente, determinaron que ello se debía a la presencia de un nuevo tipo de hemoglobina aparte de las más de diez variantes conocidas hasta ese momento.

La hemoglobina Bonn, en efecto, absorbe más luz infrarroja que las demás cuando están cargadas de oxígeno, porque mantiene su color. La noticia fue buena para los dos pacientes de Bonn, pues ahora saben que su corazón está sano.

Quienes sí renegarán, seguramente, serán los fabricantes de pulsoxímetros. Con el descubrimiento de una nueva hemoglobina que no cambia de color, será necesario inventar un método distinto –y un aparato correspondiente- para medir la cantidad de oxígeno en la sangre.

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