1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Deportes

Blatter: la FIFA es "como la ONU, pero con más poder".

Súbitamente, el máximo organismo del fútbol internacional entró en ruta de colisión con un gobierno europeo: el de España, al que acusa de invervencionismo. ¿Cómo acabará la contienda?

default

El presidente de la FIFA, Sepp Blatter.

Es uno de esos partidos en los que el resultado es conocido de antemano, uno de esos choques con aroma a goleada. Si es que se juega. Porque aún no está claro que el gobierno español lleve hasta las últimas consecuencias su disputa con la FIFA. En caso de que lo haga, es candidato a abandonar humillado el campo de juego.

Joseph Blatter no pasó por su lujosa oficina de Zúrich. El presidente de la FIFA se tomó unos días de vacaciones tras abandonar en la noche del domingo Madrid, feliz por haber dejado en claro, una vez más, cuán poderoso es.

"El comité de urgencia de la FIFA se puede reunir en seis horas por vía electrónica para suspender a España. Queremos evitarlo", dijo Blatter sin que nadie se lo preguntara. Quería enviar un mensaje al gobierno español, que reaccionó ya.

FIFA Praesident Sepp Blatter

¿Dará Blatter en el blanco?

"No voy a entrar en contradecir lo que dijo el señor Blatter. Yo estoy aquí para hacer cumplir las leyes", dijo el secretario de Estado para el Deporte, Jaime Lissavetzky, claramente molesto por el hecho de que el suizo aprovechara su viaje al homenaje a Alfredo Di Stéfano para lanzar a través de la prensa una amenaza al gobierno español.

Más poder que la ONU

"En la FIFA somos como las Naciones Unidas, pero con más poder. Tenemos 208 miembros contra 192 ó 193. Y cuando tomamos una decisión, se implementa directamente", dijo sin sutilezas el suizo.

¿Cuál es el problema? El gobierno español decidió a fines de 2007 que aquellas federaciones olímpicas que no hayan logrado la clasificación para los Juegos de Pekín 2008 deben celebrar elecciones antes del 30 de marzo, algo a lo que Angel María Villar, presidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), se niega.

Blatter, que con la excusa de la "autonomía del deporte", y aprovechando la popularidad del fútbol, tiene poder para torcerle el brazo a cualquier gobierno, no hará una excepción con España. Y Villar, el cuestionado presidente, lo sabe.

"Villar está muy tranquilo. Se siente con cartas ganadoras. Su pensamiento es que el Gobierno dejará 'correr' todo el conflicto porque la RFEF debe convocar elecciones en cualquier caso en octubre de este año, coincidiendo con el final de cuatro años de mandato", dijo hoy a dpa un estrecho colaborador de Villar, que es también vicepresidente de la UEFA.

El poder de la FIFA

Blatter no dejará caer a su amigo. "Villar es una presencia fortísima en FIFA , que no dudará en apoyarle hasta las últimas consecuencias", agregó la fuente de la RFEF. "A la FIFA no le va a temblar el pulso para tomar decisiones drásticas. Blatter es intimísimo de Villar".

Lissavetzky haría bien en estudiar los antecedentes de otros países con casos similares, como Portugal, Grecia, Polonia o Perú.

"En Portugal, una carta de la FIFA fue suficiente para cambiar un artículo de la ley del Deporte. En Grecia, en cambio, suspendimos a la federación", recordó Blatter.

Es el estilo del suizo. Brutal, aunque nadie pueda acusarlo de no hablar con claridad.

Lo hizo en julio de 2006, semanas antes de suspender a la Federación Griega de Fútbol (EPO).

Alan Garcia

Alan Garcia: "Para hacer cambios se necesitan hombres"

"A los clubes y a los aficionados les va a doler mucho cuando no puedan jugar en los certámenes europeos".

Giorgios Orfanos era por entonces responsable del Deporte griego, y se enfrentó a la EPO presidida por Giorgios Gagatsis, que dos años antes se había encontrado con el inesperado regalo de un inimaginable título en la Eurocopa.

Orfanos quería modificar el sistema de elección del presidente de la federación griega. Hoy está fuera del gobierno y es un diputado raso, sin responsabilidades específicas. Gagatsis, en cambio, sigue manejando el fútbol griego tras sortear una suspensión que sólo duró 48 horas, porque el gobierno no pudo soportar durante más tiempo la presión.

Manuel Burga no es un dirigente conocido a nivel mundial, aunque durante meses batió los records de impopularidad en Perú: más del 90 por ciento de la población quería que dejara la presidencia de la Federación Peruana de Fútbol (FPF). Arturo Woodman, responsable del deporte peruano, entabló una batalla de un año de duración con la FIFA, utilizando a los clubes como aliados para destronar a Burga.

Pero cuando llegó el momento, sólo dos clubes se atrevieron. La amenaza de Burga -"los clubes serán suspendidos internacionalmente, cumpliendo las normas de la FIFA"- había surtido efecto. Burga sigue manejando el fútbol peruano, que no juega un Mundial desde hace tres décadas.

"Para hacer cambios se necesitan hombres, y parece que no los hay en los clubes", fue por entonces la conclusión del presidente peruano, Alan García. ¿Faltan hombres en España? Habrá que verlo, pero está claro que a Blatter le sobra testosterona. Se la da el fútbol.

DW recomienda