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Deportes

Bayern: sin centrales también funciona

Obligado por las lesiones el Bayern Múnich ha empezado a jugar sin defensores centrales. En su lugar el entrenador Pep Guardiola arriesga con una innovadora y revolucionaria solución que hasta ahora le ha dado éxito.

“Dos tipos grandotes que rechazan lejos el balón cuando está próximo al arco”. Así se definía popularmente hasta no hace mucho tiempo a los defensores centrales. Hoy a los futbolistas en esa posición se les exige mucho más que simplemente “rechazar lejos el balón”. En sus pies está la responsabilidad de hilvanar una salida organizada de su equipo que se convierta en la primera fase de un ataque.

Lo que sí sigue teniendo vigencia es que los centrales son por lo regular “tipos grandes”. Por lo menos hasta ahora, porque de imponerse en el fútbol internacional la actual variante de emergencia del Bayern, esta posición puede pertenecerle en el futuro a pequeños mediocampistas en capacidad de ganar el balón en las luchas hombre a hombre, y de destruir ataques rivales reduciéndole los espacios de acción al enemigo.

Imposibilitar los centros

Contra el Augsburgo, en su más reciente partido en la Bundesliga, el promedio de estatura de los “presuntos” defensores centrales del Bayern –Joshua Kimmich y David Alaba- era de 178 centímetros, y el de toda la línea posterior del campeón alemán, incluidos los laterales Philiph Lahm y Juan Bernat, de tan solo 174 centímetros.

Esto convierte al club de Múnich en un equipo vulnerable, y Pep Guardiola sabe exactamente cuándo. “Centros, centros, centros” dijo el entrenador bávaro al describir el principal riesgo que corren con esta formación. Pero él también ha diseñado el plan para evitar que el rival les levante el balón con dirección al área: una defensa plantada muy adelante que está obligada a reaccionar con rapidez, pero ante todo con inteligencia al momento de repartirse los espacios y asegurar la espalda de los compañeros que transportan la pelota.

“El entrenador nos ha plantado de gran manera” reveló Philipp Lahm, capitán del Bayern, quien también contó que parte del éxito de la nueva formación sin centrales se debe al excelente trabajo de las líneas de mediocampo y ataque, que no solo procuran no perder la posesión del balón, sino que ofrecen una red de seguridad a los defensores cuando esto ocurre.

La reeducación posicional

Pep Guardiola, como ya lo hizo una vez en el Barcelona con el argentino Javier Mascherano, ha optado también en el Bayern por reeducar a un mediocampista defensivo de formación en las tareas defensor central. Para suplir la ausencia de Jerome Boateng, Javier Martínez y Medhi Benatia, acudió a Joshua Kimmich, un joven jugador alemán de apenas 21 años, que terminó ocupando la posición casi que de la noche a la mañana.

Después de apenas tres partidos cumpliendo ese trabajo, Kimmich no solo ha cosechado elogios, sino que también se ha convertido en el jefe de la línea defensiva del club de Múnich después de que el último central a disposición del equipo, Holger Badstuber, se lesionara y su puesto fuera ocupado por David Alaba.

El futbolista austriaco, que normalmente ocupa el puesto de lateral, o mediocampista de recuperación, fue el último as que Pep Guardiola se sacó de la manga. Con ellos dos el entrenador volverá a probar este fin de semana en la Bundesliga, contra el Darmstadt. De satisfacer otra vez las expectativas, Bayern podría enfrentar en Italia al Juventus Turín sin verdaderos defensores centrales.

Los octavos de final de la Champions League se convertirían entonces en la presentación internacional de un nuevo modelo nacido en Baviera: el fútbol sin centrales.

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