Bélgica: fiesta nacional en medio del caos político | Europa | DW | 21.07.2011
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Europa

Bélgica: fiesta nacional en medio del caos político

Su fiesta nacional encuentra a Bélgica sumida desde hace 15 meses en una crisis de Estado sin precedentes. Las principales comunidades del país (valones y flamencos) no se ponen de acuerdo en una reforma estatal.

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El 21 de julio, Bélgica celebra su fiesta nacional, aunque en plena crisis política.

El 21 de julio, Bélgica celebra su fiesta nacional. Sin embargo, el ambiente no está como para aniversarios. A parte de la lluvia, el país vive desde hace 15 meses una crisis política sin precendentes, y con pocas luces de solución. Bélgica -sede de la Unión Europea y de la OTAN- ostenta también el récord a nivel mundial de país que ha pasado más tiempo sin gabinete estable.
Frente a esta crisis, el rey de los belgas, Alberto II, instó a los partidos a que dejen de lado sus posturas sectarias y demagógicas y trabajen para sacar al país del "peligroso" impasse. "Nuestra situación actual genera inquietud entre nuestros socios y podría dañar nuestra posición en el seno de Europa, e incluso el mismo impulso de la construcción europea, afectada ya por los euroescépticos y los populistas", dijo el monarca en su tradicional alocución la víspera de la fiesta nacional del 21 de julio.
NVA Wahlen Belgien Flash-Galerie

Bart de Wewer, líder del partido nacionalista flamenco (N-VA).

Bart de Wewer, líder del partido nacionalista flamenco (N-VA), así como Elio Di Rupo, jefe del partido socialista (PS) fueron los ganadores de las elecciones parlamentarias de junio de 2010. Sin embargo, ambos partidos no han podido ponerse de acuerdo para formar una coalición de Gobierno estable.

Posturas distantes
El núcleo de la crisis política belga se centra en las posturas cada vez más distantes entre las dos principales comunidades político-lingüisticas del país. Por un lado están los valones (francófonos) en el sur, con cerca de cinco millones de habitantes. Por el otro, están los flamencos (neerlandófonos) en el norte, con cerca de seis millones. Ambas regiones buscan más poder, adquirir mayores competencias, así como influir en la distribución del presupuesto estatal.
Desde que el partido independentista N-VA, presidido por Bart de Wever, lograra la victoria electoral hace más de un año en Flandes (y a escala federal), su deseo de una mayor autonomía para su comunidad ha hecho casi imposible el diálogo con el líder de los socialistas francófonos, ganador en Valonia, Elio di Rupo, defensor de la unidad federal del país. Ante la imposibilidad de formar una coalición de Gobierno, el rey Alberto II designó como primer ministro a Elio Di Rupo, a quien encomendó un proyecto para reformar el Estado. Sin embargo, el partido N-VA rechazó todo el detallado paquete de reforma propuesto por Di Rupo. El plan contemplaba la reestructuración del Estado, así como una serie de medidas sociales y políticas.
Crisis del euro también en Bélgica
Belgien Brüssel Demonstration Shame Flash-Galerie

En enero de 2011, la población protestó contra la falta de un gobierno estable en Bélgica.

La fiesta nacional belga coincide además con la celebración de la cumbre europea extraordinaria sobre la crisis de la eurozona. Pero además de la crisis política que atraviesa Bélgica, a la UE también le preocupa la deuda pública del país, que asciende a 97,5 por ciento del PIB. Esta cifra es la quinta más alta de la eurozona después de Grecia, Irlanda, Italia y Portugal. Sin embargo, el Pacto de Estabilidad de la UE sólo permite un máximo del 60 por ciento.

Es por ello que las agencias de calificación están en alerta y mantienen a Bélgica bajo la lupa. Hace poco, la agencia Fitch bajó la calificación de Bélgica de “estable” a “negativa” debido a la crisis de Estado que atraviesa desde el 2010. Según los cálculos de la Comisión Europea, el déficit belga ascendería al 4,2 por ciento del PIB en 2012.
Futuro incierto
Wahlen in Belgien

Elio Di Rupo, líder del partido socialista en Bélgica.

"Este 21 de julio tiene lugar en un contexto de crisis profunda y en un momento en el cual la noción de nación no está clara", comentaba el periódico Le Soir. Expertos en derecho constitucional belga mencionan tres hipótesis como salida a esta crisis política: una nueva convocatoria electoral, mantener un gabinete interino todo el tiempo que sea necesario o convocar a un referéndum, en el cual la población belga decida sobre su futuro.

“En un caso extremo habrá que esperar hasta las próximas elecciones regionales del 2014 para poder llevar a cabo una gran reforma del Estado”, dijo Karl-Heinz Lambertz, líder de la comunidad belga de habla alemana, a la agencia dapd. Para él, la fiesta nacional de Bélgica es “un llamado para finalmente solucionar los problemas y conflictos, y llegar a un compromiso en el país”. Para Lambertz, la actual crisis de Estado también puede ser vista como una oportunidad para pensar en una Bélgica con cuatro socios con los mismos derechos: Valonia, Flandes, Bruselas y la comunidad de habla germana, cuyo número asciende a 70.000 personas.
“El euro tiene tal vez una mejor perspectiva de futuro que Bélgica”, dijo por su parte Rudi Schroeder, jefe de redacción de la cadena radial belga BRF, sobre los posibles escenarios para el país. Según Schroeder, el escenario de que ya nada funcione parecer ser “muy realista”.
Mientras se llega a un acuerdo o solución política, el democristiano Yves Leterme actúa como primer ministro interino en funciones. Leterme gestiona los asuntos corrientes, pero no está en disposición de tomar decisiones de relevancia para el futuro del país, como las relativas al nuevo presupuesto.
Autora: Cristina Mendoza Weber (dpa/AFP/dapd)
Editora: Emilia Rojas

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