1. Inhalt
  2. Navigation
  3. Weitere Inhalte
  4. Metanavigation
  5. Suche
  6. Choose from 30 Languages

Europa

Asedio a Parlamento islandés en protestas por crisis

Las protestas desencadenadas en Islandia por la crisis financiera se agudizaron con un asedio al Parlamento en la capital Reykjavik, que culminó con la detención de 20 manifestantes, informó la policía.

Los detenidos habían encendido pequeños fuegos ante el "Althing", como se denomina al Parlamento local, informaron las autoridades.

El primer ministro, Geir Haarde, tuvo que salir de su oficina con protección policial, después de que le lanzaran huevos y bolas de nieve.

Unas mil personas se congregaron pese al frío durante la pasada noche en concentraciones que sólo pudo disolver la policía con gases lacrimógenos y con porras, a partir de las tres de la madrugada.

La pequeña república isleña del Atlántico, de unos 320.000 habitantes, no había vivido enfrentamientos de esa dimensión entre la policía y los manifestantes desde su entrada en la Organización para el Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en 1949.

El miércoles todo indicaba por primera vez que las manifestaciones que se llevan a cabo ante el Parlamento desde noviembre podrían tener éxito en su exigencia de dimisión del primer ministro conservador Haarde y su gran coalición de gobierno.

August Olafur Augustsson, el vicepresidente de los socialdemócratas, uno de los miembros de esa coalición, dijo que elecciones anticipadas en primavera "podrían ser una buen idea", pues el gobierno no dispone de suficiente margen de actuación.

Augustsson representa la presidencia del partido y a la ministra de Exteriores Ingibjörg Sólrún Gísladóttir, que tras someterse a una operación por un tumor cerebral, tendrá que seguir aún un tratamiento posterior.

El movimiento de protesta hace responsable al gobierno y a su política crediticia agresiva de los últimos años de la bancarrota de los tras mayores bancos del país.

Además, el país sólo evitó una bancarrota estatal antes de navidad gracias a un crédito del Fondo Monetario Internal (FMI) y de estados amigos. Como consecuencia de la crisis, el desempleo en Islandia aumentó masivamente y la moneda del país, la corona, está sufriendo una drástica devaluación. (DPA)