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El Mundo

Arrestan a líderes de golpe de Estado fallido en Burundi

Las autoridades de Burundi detuvieron al líder del fallido golpe de Estado, según el portavoz del presidente Pierre Nkurunziza. Entretanto, manifestantes antigubernamentales anunciaron que seguirán las protestas.

El mayor general Godefroy Niyombare fue arrestado, dos días después de haber anunciado el derrocamiento del presidente Nkurunziza, según comunicó el portavoz presidencial Gervais Abayeho. "Ha sido arrestado. No se rindió", aseguró Abayeho a Reuters. Previamente se había anunciado la detención de otros tres generales.

Los protagonistas del fallido golpe habían dicho hoy que se entregarían a las autoridades, después de que el presidente, Pierre Nkurunziza, consiguiera volver el jueves al país. "Hemos decidido entregarnos. Espero que no nos maten", declaró el líder de la revuelta, Godefroy Niyombare, a la emisora Radio France Internationale (RFI).

Protestas contra Nkurunziza

El ex jefe del servicio secreto y hasta ahora teniente general Niyombare aprovechó el miércoles un viaje del presidente Nkurunziza para una cumbre de emergencia en la vecina Tanzania para tratar de tomar el poder.

Previamente había habido numerosas protestas porque el mandatario decidió presentarse a un tercer mandato en las elecciones de este año pese a que la Constitución lo prohíbe.

Según testimonios de residentes de la capital, tras el golpe hubo celebraciones en Bujumbura, pero el jueves se desataron combates entre los seguidores del gobierno y los golpistas, que al parecer nunca tuvieron el control de todo el país.

Llamados al diálogo pacífico

El jueves, el presidente estadounidense, Barack Obama, y el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, instaron a ambas partes a renunciar a la violencia. El Consejo de Seguridad de la ONU condenó además en Nueva York el golpe y sus 15 integrantes llamaron a todos a abocarse a un diálogo pacífico.

El pequeño país, con unos diez millones de habitantes, se ha visto sacudido una y otra vez por la violencia étnica entre la mayoría hutu (65 por ciento) y la minoría de los tutsi (14 por ciento). Hace 12 años, una sangrienta guerra civil dejó al menos 300.000 muertos.

ER (Reuters, efe)