Argentina: ¿una próxima revolución energética? | Economía | DW | 21.10.2014
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Economía

Argentina: ¿una próxima revolución energética?

Los combustibles fósiles no convencionales están revolucionando el sector energético. La Argentina tiene grandes reservas de gas y petróleo esquistosos. DW entrevistó al respecto a un experto alemán.

Desde su informe de 2011 hasta el último, de 2013, la US Energy Information Administration (EIA) calculó que el número de países con reservas de gas y petróleo esquistosos aumentó de 69 a 137. El petróleo no convencional representa hoy el 10 por ciento del total de reservas de petróleo en el mundo y el 32 por ciento del de gas esquistoso. En otras palabras, los recursos no convencionales son cuantiosos y aumentan al ritmo que progresa la tecnología para extraerlo, básicamente el “fracking”.

Según la EIA, la Argentina tiene las segundas mayores reservas mundiales de gas esquistoso y las cuartas mayores de petróleo no convencional. Las cifras impresionan. Pero es necesario profundizar algo más en su análisis, pues nada dicen de las los problemas ambientales, las posibilidades técnicas de extracción y la rentabilidad.

La empresa alemana Wintershall se concentra en América del Sur en la búsqueda de nuevos yacimientos. Particularmente está analizando actualmente los recursos no convencionales en la Argentina. Wintershall Argentina es el cuarto productor de gas natural del país y asume un importante papel en la exploración y extracción de petróleo y gas natural. La empresa desarrolla actividades en el país desde 1978 y participa en 15 campos de petróleo y gas con una extracción anual de 26 millones de boes (equivalentes de barriles de petróleo).

DEUTSCHE WELLE habló con Stefan Leunig, director de Relaciones con los Medios de Wintershall, sobre el potencial y las perspectivas energéticas para la Argentina.

¿En qué áreas extrae Wintershall gas y petróleo en Argentina?

Wintershall desarrolla actividades en las provincias de Neuquén, Tierra del Fuego y, desde hace poco, también Mendoza. En la Cuenca de Neuquén, Wintershall comenzó en 1994 con la extracción convencional en el campo de gas de San Roque. En 1996 siguió con la producción en Aguada Pichana (también gas natural). De ambos campos se continúa extrayendo gas. En 2001 se agregó el bloque Bandurria. En el área de concesión de Aguada Pichana fueron realizadas más de 280 perforaciones. De más de 200 se extrae aún gas.

¿Cuán grande es el potencial de los yacimientos no convencionales?

Los yacimientos no convenciones argentinos tienen un potencial enorme, particularmente en la formación Vaca Muerta, en la cuenca de Neuquén. Wintershall participa en los bloques San Roque, Aguada Pichana, Bandurria y Aguada Federal, en la Cuenca de Neuquén, evaluando allí el potencial de esos yacimientos no convencionales. Para ello han sido realizadas varias perforaciones de prospección.

¿Es posible concretizar de qué horizonte de tiempo estamos hablando, es decir, cuándo podrá extraerse de Vaca Muerta gas natural en grandes volúmenes y de qué depende?

En el caso de nuestras actividades, solo podemos decir que estamos en la primera fase de la exploración. El objetivo ahora es estimar el potencial en nuestras zonas de concesión y probar la productividad del shale (esquisto) con primeras perforaciones. En caso de exploraciones exitosas y consecuentes tests hasta 2016, para llegar a una producción sustancial serán necesarios aún varios años, incluso hasta una década.

Un problema de la extracción de gas no convencional parecen ser los costos. Hay expertos que dicen que los costos se subestiman y los rendimientos se sobreestiman. ¿Puede ser válido eso también para Vaca Muerta?

Ese cálculo no puede realizarse en estos momentos ni siquiera básicamente. Aún nos encontramos en una fase demasiado temprana para ello. No obstante, somos optimistas y esperamos hallar en Argentina un buen potencial de yacimientos no convencionales. Lo importante para nosotros es en un principio que el Gobierno argentino ofrece diversos incentivos para fomentar las inversiones en el sector del petróleo y el gas. Ello lleva a que para volúmenes de gas que sobrepasan una producción básica puedan obtenerse claramente mayores rendimientos económicos. Ese mejor marco de condiciones es positivo para la búsqueda de nuevos yacimientos, en particular de no convencionales.