1. Ir al contenido
  2. Ir al menú principal
  3. Ir a más sitios de DW

Archivo online recoge testimonios de trabajadores forzados del nazismo

Agencias (ev/er)23 de enero de 2009

La página web reúne más de 2.000 horas de entrevistas a 590 supervivientes. Las compensaciones económicas a los esclavos del régimen nazi se saldaron hace dos años. Ahora llega el momento de dar a conocer su historia.

https://p.dw.com/p/Gf7E
"El trabajo hace libre", reza cínicamente el letrero a la entrada del campo de concentración de Sachsenhausen.Imagen: AP

Porque con dinero no puede repararse el calvario de verse obligado a trabajar en condiciones infrahumanas, tras las compensaciones económicas, los esclavos del nazismo podrán ahora dar testimonio de su sufrimiento a través de una página web que recoge la experiencia de cerca de 600 hombres y mujeres que tuvieron que realizar trabajos forzados para empresas alemanas durante el régimen nazi. Por supuesto, en la mayoría de los casos sin recibir un salario a cambio.

La iniciativa forma parte de la tarea que lleva a cabo la fundación "Recuerdo, Responsabilidad y Futuro", creada en el año 2000 con el objetivo de resarcir a los supervivientes de los alrededor de 12 millones de personas que durante la Segunda Guerra Mundial fueron obligados a aportar su fuerza de trabajo para sostener la economía alemana. Esclavitud moderna para prisioneros judíos, pero también para romaníes y sinti, así como polacos, checos, ucranianos, rusos o italianos.

Reconocimiento público

Arbeitskarte Anna P Linz 1943
12 millones de personas se vieron obligadas a trabajar para sostener a la economía nazi.Imagen: Stiftung Erinnerung Verantwortung und Zukunft

"Las víctimas obtendrán finalmente el reconocimiento público y la atención por la que a menudo han esperado en vano durante las últimas décadas". Son palabras de Felix Kolmer, un antiguo trabajador forzado checo que sobrevivió al campo de concentración de Auschwitz. A juicio de Kolmer, el archivo online será también una herramienta muy útil para investigadores, profesores y estudiantes y, en general, para dar a conocer al mundo una realidad durante mucho tiempo ocultada.

De hecho, no fue hasta la década de los 90 del siglo pasado cuando un grupo de trabajadores forzados sobrevivientes de la dictadura nazi presentaron una demanda conjunta en Estados Unidos contra diversas empresas alemanas. Entre ellas, BMW, Daimler, Deutsche Bank, Siemens y Volkswagen. Finalmente, en el año 2000 se constituía la fundación "Recuerdo, Responsabilidad y Futuro", que debía encargarse del pago de indemnizaciones a los esclavos del nazismo. La "deuda" económica ya se saldó con el pago de cerca de 4.400 millones de euros para 1,66 millones de supervivientes. Pero los antiguos trabajadores forzados pedían algo más.

Plataforma online para el recuerdo

Es en ese contexto que nació la iniciativa "Zwangsarbeit 1939-1945" -"Trabajo forzoso 1939-1945"-. Un proyecto dotado con 2,5 millones de euros y en el que, al margen de la fundación "Recuerdo, Responsabilidad y Futuro", también participan la Universidad Libre de Berlín y el Museo Histórico Alemán. "La historia es la suma de historias", afirma Dieter Vorsteher, director de la colección del Museo, quien resume de esta manera la filosofía del nuevo portal de Internet. Bajo esa premisa, el archivo online recopila casi 600 entrevistas a antiguos trabajadores forzados de 26 países, 2.000 horas de material, entre audios y vídeos, biografías, imágenes y un largo etcétera. Un trabajo ingente que ha durado casi cinco años.

Screenshot der Startseite des Online-Portals Zwangsarbeit 1939 – 1945
Imagen del portal de Internet con el testimonio de los trabajadores forzados.Imagen: www.zwangsarbeit-archiv.de

Algunos de los testimonios son conocidos. Es el caso del español Jorge Semprún, quien sobrevivió a su estancia en el campo de concentración de Buchenwald y a finales de los años 90 llegó a ser ministro de Cultura de su país. Otros, la inmensa mayoría, son personajes anónimos. Es el caso de Liliana S., una judía italiana que con 13 años fue enviada a Auschwitz y obligada a trabajar para una empresa metalúrgica. O el de Henry Friedmann, un judío húngaro que explica como él fue el único miembro de su familia que sobrevivió al Holocausto. Lo hizo trabajando como apoyo de los transportes militares de las tropas nazis.

Su testimonio no sólo busca concienciar a las nuevas generaciones y arrojar luz sobre uno de los episodios del nazismo más olvidados hasta hace relativamente poco tiempo. Para muchos de los entrevistados, su aportación al archivo online les ha supuesto hablar por primera vez de aquellos hechos. "Durante años, yo no quería hablar de ello. Y no sólo yo, sino muchos prisioneros no querían hablar de aquello. Sólo empezar una nueva vida y no pensar más en ello", explica Helena Bohle-Szacki, una judía polaca que trabajó en Ravensbrück. Hace tres años rompió su silencio. Como ella, también lo hacen ahora otros 589 supervivientes de aquel horror.