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La prensa opina

Apretando las clavijas de Irán

Las nuevas medidas estadounidenses contra Irán no causaron sorpresa en los editoriales de la prensa europea, que en parte critican a Washington por adelantarse una vez más sin consultar a sus aliados.

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Aumenta la presión sobre Ahmadineyad.

La Repubblica, de Roma: “Duros métodos contra los ayatolas. Después de que las amenazas escalaran la semana pasada, se produjo el anuncio de una nueva serie de sanciones unilaterales estadounidenses contra Irán. Esto vuelve aún más tensa la situación con respecto al régimen islámico, ya que se trata de las sanciones más severas y las más amplias medidas adoptadas desde los tiempos de la revolución de Jomeini en el año 1979, que entonces sellaron la ruptura de las relaciones entre Teherán y Washington. En la mira están ahora la guardia revolucionaria y sus fuentes financieras. Y Estados Unidos arremete sin consultar a nadie”.

Simplismo electoral

Financial Times, en su edición alemana: “En lo medular, Estados Unidos sólo fuerza con las nuevas sanciones contra Irán aquella estrategia correcta con la que la comunidad internacional intenta desde hace tiempo inducir a Teherán a desistir de enriquecer uranio. Sin embargo, el hecho de que los norteamericanos arremetan ahora solos es tan innecesario como perjudicial. Este apuro es explicable debido al segundo serio conflicto entre Estados Unidos e Irán, que se libra día a día en Irak. La imbricación de ambos problemas dificulta más bien una solución diplomática del asunto nuclear. Con habilidad diplomática se podría haber desligado ambos temas. Pero al inicio de un año laboral se recurre más bien a mensajes claros y simples”.

Apoyo a las sanciones

Süddeutsche Zeitung, de München: “A favor de una actitud más dura frente a Teherán habla no sólo el hecho de que las medidas adoptadas comienzan a surtir efecto poco a poco. También Berlín debe ayudar a fortalecer a aquellos sectores del gobierno de Washington que quieren proceder de manera dura pero a fin de cuentas pacífica. Quien ahora no respalde las sanciones corre el riesgo de que el vicepresidente Dick Cheney vuelva a tener supremacía en la Casa Blanca”.

Endurecimiento previsible

El País, de Madrid: “El relevo del firme pero pragmático Lariyaní, secretario del Consejo de Seguridad Nacional, parecía inevitable después de que el belicoso Ahmadineyad declarase recientemente que no hay nada que negociar sobre un programa nuclear que Teherán califica de civil pero que EE UU y la UE consideran tapadera de las ambiciones militares iraníes. El negociador atómico durante los dos últimos años ha chocado más de una vez en este tiempo con la visión radical y fundamentalista del presidente de su país. No es casual, aunque llevase tiempo gestándose, que Washington haya anunciado ayer una vuelta de tuerca contra el régimen islamista. Las nuevas sanciones decretadas por Bush, en vísperas de que el Consejo de Seguridad decida si seguir estrechando el cerco a Irán, tocan esta vez a grandes empresas y bancos iraníes y a los Guardianes de la Revolución, el ejército de élite leal a Ahmadineyad al que EE UU acusa de fomentar el terrorismo en Irak.