Alexandra, más peligrosa que Alexander | Ciencia y Ecología | DW | 08.06.2014
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Ciencia y Ecología

Alexandra, más peligrosa que Alexander

Los huracanes con nombres femeninos causan más víctimas mortales que los masculinos, según un estudio de la Universidad de Illinois. ¿A qué se debe?

Las mujeres son dulces, comprensivas y agradables; mientras que los hombres son bruscos, duros y ofensivos. Estos son los estereotipos tradicionales que todavía se mantienen en la sociedad, a pesar de que la brecha entre géneros sea cada vez menor. Este tipo de prejuicios originados a lo largo de los siglos no solo pueden ser peligrosos para la convivencia entre seres humanos, sino que también pueden tener relación con la cantidad de víctimas que cobran las catástrofes naturales.

Así lo han establecido investigadores de la Universidad de Illinois: los huracanes con nombres femeninos causan más muertes que los que llevan nombres masculinos. En el estudio llevado a cabo se evaluaron las consecuencias de un total de 92 huracanes del Atlántico, entre el año 1950 y el 2012, en los Estados Unidos. En esta muestra no fueron incluidos ni el “Katrina” (2005) ni el “Audrey” (1957) debido a la magnitud atípica de ambos huracanes y a las consecuencias devastadoras que tuvieron en la población.

Hasta 1970, solo nombres femeninos

Flash-Galerie Wirbelstürme

Los científicos sospechan que una de las causas de este fenómeno es que la población se siente menos amenazada por el nombre de Anna o de Clara, que por el de Peter o de John. Por lo tanto, la gente está menos dispuesta a tomar precauciones y a seguir los procedimientos de evacuación, cuando el huracán es femenino. Esto, pese a que hasta la década de los 70, a los huracanes solo se les bautizaba con nombre de mujeres porque, por aquel entonces, los meteorólogos las asociaban con caprichos de la naturaleza. Entre tanto, sin embargo, se alternaban nombres de huracanes femeninos con masculinos.

Los investigadores realizaron un experimento para descubrir por qué el número de víctimas es mayor cuando el huracán lleva nombre femenino. Los participantes tuvieron que pronosticar, por ejemplo, la intensidad y el peligro que percibían al escuchar el nombre de cinco huracanes masculinos y de cinco femeninos. También tuvieron que indicar a partir de qué grado de intensidad del temporal seguirían una orden de evacuación.

¡Que no sean demasiado femeninos!

La tendencia de los resultados fue siempre la misma: los huracanes con nombre de mujer fueron percibidos como menos peligrosos. Por eso, los encuestados tuvieron menos capacidad de reacción para ponerse a salvo. En uno de estos experimentos, los científicos tomaron como ejemplo el nombre de “Alexander”. Los resultados demostraron una vez más que la gente le tenía más miedo a éste, que a uno que se llamase “Alexandra”.

“En la evaluación de la intensidad del temporal, vimos que las reacciones de los participantes estaban relacionadas con sus prejuicios sobre el comportamiento de hombres y mujeres”, explica Sharon Shavitt, una de las investigadoras involucradas en el estudio. En consecuencia, los huracanes con nombre de mujer -sobre todo los que suenan muy femeninos, como “Belle” o “Cindy”- son percibidos como una amenaza menor. Y esto puede ser lo más peligroso.

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