Alerta sobre productos lácteos neozelandeses contaminados | El Mundo | DW | 03.08.2013
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El Mundo

Alerta sobre productos lácteos neozelandeses contaminados

El gobierno de Nueva Zelanda ha lanzado una alerta mundial para prevenir la distribución de productos lácteos contaminados, exportados por una empresa de ese país. El anuncio alarma especialmente a China.

Fonterra, la firma involucrada, anunció este sábado (2.07.2013) que en parte del suero de leche producido en mayo de 2012 –y usado, entre otros, para elaborar alimentos para bebés y bebidas isotónicas- se había encontrado la bacteria "clostridium botulinum", que puede causar botulismo. Según informaciones de la empresa, los productos que podrían estar contaminados fueron exportados a Australia, China, Malasia, Arabia Saudita, Tailandia y Vietnam.

El ministro neozelandés de Comercio, Tim Groser, aseguró que las autoridades sanitarias de todo el mundo habían sido alertadas. Fonterra es el mayor exportador mundial de productos lácteos; pero hasta el momento no se han reportado casos de personas que hayan enfermado en relación con el consumo de estos productos. El peligro mayor amenaza a potenciales consumidores en edad infantil. Para los adultos, el consumo del suero contaminado en pequeñas cantidades no debería tener mayores consecuencias, aseguró la empresa.

Entre los productos afectados podría estar la fórmula para bebés Karicare, alertó Fonterra.

Entre los productos afectados podría estar la fórmula para bebés "Karicare", alertó Fonterra.

Alerta en China

Entretanto, China ha urgido a las compañías nacionales que importan productos lácteos de Fonterra a que los retiren inmediatamente, informa la agencia oficial Xinhua. La Administración General de Supervisión de la Calidad, Inspección y Cuarentena ha instado a todos sus departamentos a estrechar el control sobre productos importados de Nueva Zelanda, al tiempo que ha urgido también al gobierno neozelandés a actuar cuanto antes para prevenir que sus productos afecten a la salud de los ciudadanos chinos.

Los numerosos casos de alimentos adulterados en China han derivado en una desconfianza total de la población china hacia productos nacionales, lo que, especialmente en el caso de la leche, ha derivado en una mayor demanda a otros países o zonas como la región autónoma de Hong Kong.

La leche ha sido un producto conflictivo en China desde 2008, cuando seis niños murieron y unos 300.000 fueron intoxicados por ingerir leche en polvo adulterada con melamina, según cifras oficiales. El Gobierno aumentó desde entonces los controles sobre la industria láctea.

No obstante, en abril de 2011 la policía interceptó nuevamente, en la ciudad central de Chongqing, 26.000 kilos de leche con melamina, procedente de una compañía láctea de Mongolia Interior, y destinada a la fabricación de helados. Aunque esa vez, por suerte, el producto no llegó a la población.

rml (afp, efe)