Alemania sufre la peor contracción en 40 años | Economía | DW | 15.05.2009
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Economía

Alemania sufre la peor contracción en 40 años

Europa cae por el despeñadero de la recesión. Y Alemania lo hace a una velocidad mayor que la del promedio de sus socios de la UE. Sin embargo, las autoridades ven ya luz en el horizonte.

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El comercio exterior alemán sufre serias magulladuras.

Lo que siempre ha sido un orgullo para Alemania, parece haberse convertido en su talón de Aquiles: ser campeón mundial en materia de exportaciones lo ha vuelto más vulnerable a los embates de la crisis económica mundial. La gran dependencia de los mercados internacionales, sumada al derrumbe de las inversiones, se ha traducido ahora en una caída del Producto Interno Bruto (PIB) más pronunciada de lo previsto.

Derrumbe sin precedente estadístico

En un 3,8% se contrajo la economía germana en el primer trimestre de 2009, con respecto al trimestre previo. Si se toma como referencia el primer trimestre de 2008, el desplome es aún mayor y se cifra en un 6,7%.

De acuerdo con la Oficina Federal de Estadísticas, se trata del más fuerte retroceso registrado desde que se comenzó a llevar estadísticas trimestrales del PIB, en 1970. Y, si bien los datos detallados se darán a conocer el 26 de mayo, ya está claro que la contracción supera perceptiblemente a la sufrida por otros países europeos, como Francia (1,2%) o Italia ( 2,4%). En la zona euro, la caída promedio se cifró en 2,5%, según el instituto europeo de estadísticas Eurostat.

Indicios alentadores

Thomas Steg Stellvertretender Sprecher der Bundesregierung

Thomas Steg.

La magnitud del desplome queda pues en evidencia y no atenúa mucho el impacto el hecho de que el gobierno ya haya corregido sus pronósticos a la baja, previendo una contracción del 6% para el 2009. Sin embargo, las autoridades intentan mostrar optimismo. “Esta fuerte caída probablemente no se repita”, indicó el portavoz gubernamental Thomas Steg, agregando que “hay indicios alentadores de que, en algún momento del año, se conseguirá una estabilización”.

Tales apreciaciones no son sólo quimeras, sino que se basan en datos concretos: las exportaciones, los pedidos industriales y las ventas volvieron a aumentar en marzo por primera vez, después de medio año de retroceso, mientras la producción permaneció estable. Son señales positivas que alimentan esperanzas, pero también hay nuevos peligros al acecho. Por ejemplo, se teme que el creciente desempleo tenga un efecto negativo sobre el consumo en el segundo semestre.

Autora: ERS/DPA/AP/Reuters

Editor: Pablo Kummetz

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