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Alemania

Alemania: mujeres en la cúspide empresarial

Manuela Schwesig, ministra alemana de Familia, habla en esta entrevista sobre la ley que permitirá que las mujeres ocupen el 30 por ciento de los puestos de los consejos de administración de las empresas.

Deutschlandfunk: Señora Schwesig, ¿cree que logró imponer sus ideas en el acuerdo de la coalición de gobierno en cuanto a que al menos el 30 por ciento de los miembros de los consejos de administración de las grandes empresas sean mujeres?

Manuela Schwesig: Me alegro de que se establezca una cuota. Estamos dando un paso hacia adelante para lograr mayor igualdad entre sexos, pues, al fin y al cabo, se trata de que hombres y mujeres tienen los mismos derechos y las cuotas de mujeres suponen un paso más para conseguirlo.

¿Cree que podrá llevar a cabo todos los objetivos que ha propuesto al respecto? Según pudimos escuchar en el debate de ayer, la CDU, el partido con el que su formación política, el SPD, forma coalición, ha introducido dos puntos que modificarían su propuesta inicial. Se trata concretamente del hecho de que no se pueda penalizar a las empresas cuya ratio de mujeres baje del 30 por ciento y de que en esa cuota estén integrados tanto empleador como empleados.

Eso no es así exactamente. Hubo una ardua discusión fundamentalmente sobre tres aspectos. Hace un mes se pidió que se aplazara la implantación de la cuota, porque el crecimiento económico parecía ralentizarse. Ahora acabamos de saber que eso no es así. Además, las mujeres en puestos directivos no suponen una carga para la economía. Un segundo gran tema fue si debían hacerse excepciones a la cuota del 30 por ciento de mujeres, pero finalmente no las habrá. Además, las propias empresas harán un cálculo del número de mujeres que tendrá que haber por ambas partes, empleadores y empleados. Si llegan a un acuerdo, ese 30 por ciento de mujeres podrá estar integrado por ambas partes. De lo que se trata es de que al menos un 30 por ciento de mujeres pueda tomar parte en las decisiones de los consejos de administración. Un tercer punto importante fue la demanda de que no se sancione a las empresas que no lleguen al mínimo. Ello implica que, cuando un puesto no se pueda ocupar por una mujer, quede vacío, es decir, que tampoco pueda ser ocupado por un hombre.

La implementación de esta cuota femenina ¿no acabará siendo tan solo un gesto simbólico? Es decir, estamos hablando de unos 170 cargos en consejos de administración. Son relativamente pocos, si tenemos en cuenta la cantidad de trabajadores que hay en todo el país.

En absoluto es un gesto simbólico. Al contrario. Se trata de un importante paso para lograr la igualdad, porque conducirá a un cambio en la cultura laboral. Si en los puestos más altos de las empresas, ya sean privadas o públicas, no existe igualdad, ¿cómo va a haberla en el resto? En ese sentido, son importantes la cuestión salarial y la conciliación entre la vida laboral y la familiar. Por ello debemos procurar que haya mujeres en los puestos con capacidad de decisión. Y por esa razón creemos que provocará un cambio en la cultura laboral, porque no se trata de cargos aislados. Ese cambio se necesita con urgencia, pero es muy temido, como hemos podido comprobar. Si no fuera tan importante, no se hubiera debatido tanto en las últimas semanas.

¿Cree usted realmente que una medida así conducirá también a un cambio en la cultura empresarial y de liderazgo de todo el país?

Sí, exacto. Naturalmente, tendrá que ir acompañado de otras medidas. Ahora estamos trabajando con otras dos leyes relativas a la conciliación del trabajo para las familias con niños o con familiares dependientes. Además, hay que debatir aún sobre las diferencias salariales. Si echamos la vista atrás, vemos que las mujeres han tenido que luchar mucho por sus derechos. Nuestra Constitución contempla la igualdad de sexos, pero la práctica demuestra que eso no es una realidad. Por eso debemos dar pasos significativos. La gran coalición que gobierna Alemania puede mostrar así su fortaleza, consagrándose a grandes tareas como esta.

Manuela Schwesig, ministra de Familia alemana, cree que los equipos formados por hombres y mujeres tienen mejores resultados.

Manuela Schwesig, ministra de Familia alemana, cree que los equipos formados por hombres y mujeres tienen mejores resultados.

¿Se ha planteado la posibilidad de que las mujeres en posiciones de liderazgo puedan no apoyar necesariamente a otras mujeres, sino más bien a los hombres?

Al final se trata de que si una persona se ve obligada a formar un equipo con hombres y mujeres, mire alrededor -eso es lo que yo hago como empleadora- y se pregunte dónde están las mujeres y cómo se las puede apoyar para conformar un equipo mixto. No se trata de que las mujeres tengan necesariamente que ocupar puestos directivos, es que los equipos en los que hay ambos sexos funcionan mejor. Y, lo que me parece más interesante de todo, es que hay algunos consejos empresariales que han llegado a la conclusión de que con equipos mixtos mejoran los resultados económicos.

¿Pretende llegar más lejos tras la implementación de la cuota del 30 por ciento en los consejos de administración empresariales? ¿Quiere llevar las ratios de mujeres a otros ámbitos?

De momento, se trata de un paso importante que propiciará que adquiera un carácter de normalidad el hecho de que haya más mujeres en cargos directivos. Esta ley no es algo aislado, sino que contribuirá a un cambio en la sociedad.