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Economía alemana

Alemania: ciudades ricas, ciudades pobres

La mayoría de las municipalidades alemanas tienen problemas de dinero, y la brecha entre las ciudades más ricas y las que están en quiebra se hace cada vez más evidente.

La Asociación de Ciudades Alemanas ha criticado que la brecha entre las municipalidades ricas y las pobres se ensancha cada vez más. Durante la asamblea general de la asociación, que se llevó a cabo el 10 y el 11 de junio en Dresde, cerca de 1.000 delegados exigieron más fondos del gobierno federal. Los líderes de ciudades y municipalidades argumentaron que su capacidad de gobernar de manera independiente depende de esos fondos, y las razones de la necesidad de dinero son diferentes en cada ciudad.

El golpe de suerte en Wolfsburgo

Las ciudades y las municipalidades reciben recursos de determinadas fuentes. Las más importantes son desde hace un tiempo, los impuestos corporativos. Quien quiera que tenga cerca una gran compañía –y Wolfsburgo tiene a Volkswagen– no tiene que preocuparse por problemas en su presupuesto. La ciudad recibe un promedio de más de 2.000 euros (cerca de 2.225 dólares) en impuestos corporativos por habitante, el más alto en Alemania.

Cuando la industria se va

La legislación debe imponer restricciones a los gastos, y los beneficios sociales hay que pagarlos de algún modo. La Cuenca del Ruhr, donde se hallan las ciudades de Dortmund y Duisburg, es un ejemplo de la fortaleza que pueden desarrollar las comunas en un lapso de pocos años. La transformación estructural de esta antigua región minera no puede compensar lo que se perdió. Los extrabajadores de las minas se han convertido en personas que reciben ayuda social para subsistir. Esto se ve hoy en día claramente en Bochum. A comienzos de los 60, las fábricas de Opel empezaron a emplear a miles de exmineros, pero ahora, en lugar de tener 20.000 empleados, Opel solo cuenta con 1.000.

Sendero para bicicletas en Bochum.

Sendero para bicicletas en Bochum.

NRW, un gigante achacoso

Renania del Norte-Westfalia, el Estado más populoso de Alemania
, es considerado un gigante con achaques. A lo largo de los ríos Rin y Ruhr se alinean 30 empresas incluidas en el índice DAX. Sin embargo, su rendimiento económico per cápita está en cuarto lugar. A pesar de eso, 15 de las 20 ciudades alemanas más pobres se pueden encontrar en Renania del Norte-Westfalia. Menos de 12 de las 400 municipalidades de ese Estado son solventes.

Cuando la deuda excede los ingresos

El mayor fardo de recursos se lo lleva el sector social. Este año, las municipalidades se enfrentarán a más de 50.000 millones de euros para gastos sociales. En otras palabras: el aumento en el gasto social en 2014 superó a los ingresos fiscales.

Un 60 por ciento de todas las inversiones públicas en Alemania es afrontado por las ciudades y municipalidades. Pero éstas tienen cada vez menos dinero a disposición. En los años 70, el porcentaje promedio de inversiones para las ciudades y municipalidades era de cerca del 30 por ciento del presupuesto anual total. Hoy, esas inversiones solo llegan a un 10 por ciento.

Desigualdad económica de las ciudades

A la sombra de Fráncfort del Meno, la capital financiera de Alemania, las ciudades de Offenbach y Eschborn encabezan direcciones contrarias en cuanto a ingresos fiscales. Al sur del río Meno, Offenbach lucha por sobrevivir después de la pérdida de sus industrias tradicionales: la química, la metalúrgica y la del cuero. Uno de cada ocho habitantes está desempleado. Las posibilidades de que Offenbach sobreviva sin ayuda son pocas, y la ciudad ya ha pedido ayuda al fondo de rescate de la municipalidad de Hesse. Desde entonces, la mayor fuente de ingresos es el dinero que recibe del Estado. La ciudad de Eschborn, en las afueras de Fráncfort, representa el polo opuesto. Esta ciudad de 20.000 habitantes cuenta con reservas de cerca de 300.000 euros. Deutsche Bank, Deutsche Telekom y Vodafone se asentaron allí y, a pesar de pagar impuestos corporativos más bajos que el promedio, son una bendición para Eschborn.