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América Latina

"Acuerdo UE-Cuba será sui géneris”

Bruselas y La Habana sostienen su quinta ronda de negociación de un acuerdo de cooperación. En la misma semana, tiene lugar la primera ronda EE.UU.-Cuba. Sobre este interesante triángulo, DW habló con especialistas.

La quinta ronda de negociaciones para un acuerdo de cooperación entre la Unión Europea y Cuba tiene lugar esta semana (9 y 10 de septiembre) en La Habana. La primera fue en abril de 2014. Pocas horas después, Estados Unidos y Cuba inician una primera ronda de diálogo (11 de septiembre) en busca de la normalización de sus relaciones, cuyo proceso se inició en diciembre de 2014. ¿Pone esto presión en las negociaciones con los europeos? ¿Se trata de quién llegue más rápido a buen término?

“Hay cálculos estratégicos en esa relación triangular. Estados Unidos tiene una ventaja clara, no sólo por estar más cerca sino por su relación histórica -si bien conflictiva, muy intensa- que caracterizó el siglo XX. Si se acabara el bloqueo, la UE no tendría las mismas ventajas”, responde a DW, desde La Habana, Eduardo Perera, catedrático Jean Monnet (estudios europeos) de la Universidad de La Habana.

No obstante, “hablar de una carrera es convertir a Cuba en un premio, sin voluntad propia. Y el gobierno cubano tiene una posición concreta y una capacidad de decisión sobre las inversiones que llegan, sobre las perspectivas de comercio con ambos actores”, afirma Perera, editor de la Revista de Estudios Europeos.

“La UE representa, en este contexto de apertura hacia Estados Unidos, la diversificación de las relaciones, la posibilidad de no verse en un futuro en una relación demasiado estrecha con su vecino”, afirma Perera, profesor invitado de la Universidad de Tréveris. En su opinión, ambos procesos se influyen y tienen lugar al mismo tiempo que un tercero: actualización política y económica del modelo cubano.

¿Por qué un acuerdo y qué tipo de acuerdo?

El acuerdo con la isla caribeña será de cooperación y de diálogo político. No se trata de libre comercio. Se trata de que la UE quiere acompañar a Cuba en su proceso de cambio, explican los especialistas de la UE. “Mientras no sea injerencia, es legítimo que la quiera acompañar y la empuje hacia su propia visión del mundo”, dice Perera.

“También hay que tener presente que la UE suele estructurar con acuerdos de cooperación sus relaciones con todos los países de vías de desarrollo. Esto significa institucionalizar la cooperación de diversos ámbitos, también en el comercial”, apunta.

Hay que recordar que –debido a que Cuba ha llegado a ser un país de renta media- los productos cubanos perdieron n 2013 el acceso preferencial a los mercados europeos. “El acuerdo podría paliar el problema”, anota Perera. La UE es después de Venezuela (32,6%) el segundo socio comercial de Cuba (21,9%), su segundo socio exportador (26,7%) y su mayor inversor.

“Lo que va a hacer este acuerdo de bajo perfil es estructurar lo que existe, incluyendo una cláusula de tipo evolutivo que permita alcanzar otros niveles de acuerdo a cómo evolucione la situación”, añade.

Bruno Rodríguez y Federica Mogherini.

El canciller Bruno Rodríguez y la encargada de política exterior de la UE, Federica Mogherini, en abril de 2015, en Bruselas.

Problemas de tiempos y enfoques

Lograr un acuerdo con Cuba está en la agenda de las diferentes instancias de la gran maquinaria de la UE desde el 2010. Y, si en el verano se hablaba con bastante optimismo de que se finalizaría este mismo 2015, entretanto el tono es más escéptico. La de La Habana, al parecer, no será la última ronda.

Es mejor lograr un buen acuerdo, a lograr rápidamente un acuerdo, afirman fuentes europeas.No hay temas tabú, aseguran los negociadores europeos que recuerdan que este mismo año se instauróde manera oficial un diálogo formal exclusivamente sobre derechos humanos entre Bruselas y La Habana.

“En ese terreno hay un problema de enfoque, más allá del alcance universal de los derechos humanos”, sigue Perera, que coordina el programa “Inter-European and North-Sourth Relations” en la Universidad de La Habana.

“La Unión Europea insiste más en los derechos políticos y civiles; Cuba en los económicos, sociales y culturales. Aproximarlos es difícil. Pero están dialogando y es la base para lograr un mínimo de coincidencia. Aunque no se concluya este año y sea difícil, es importante y hay voluntad de lograrlo”, apunta el analista y concluye: “Será un acuerdo sui géneris”.

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