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Europa

Abren investigación contra Deutsche Telekom por espiar a periodistas

La Fiscalía alemana ha abierto un proceso de investigación contra el gigante de telefonía Deutsche Telekom en relación con el presunto caso de espionaje de directivos y periodistas que se llevó a cabo en la compañía, y ha registrado su central en Bonn, según informaron hoy sus portavoces.

La Fiscalía no dio más detalles ni precisó los delitos de los que se podría acusar al grupo alemán.

Esta mañana, el gobierno alemán, mayor accionista del grupo, volvió a respaldar al presidente de la empresa, René Obermann. "Tiene todo nuestro apoyo", subrayó en Berlín un portavoz del Ministerio alemán de Finanzas.

El miércoles lo hizo el consejo de vigilancia de Deutsche Telekom al elogiar las medidas implementadas por él y apoyar su curso para evitar futuros abusos con datos en la compañía, explicó el portavoz Phillipp Schindera.

Sin embargo, no dio detalles de la sesión de cinco horas que mantuvo el miércoles el consejo de vigilancia en Bonn.

Las especulaciones acerca de una presunta implicación de Obermann en el caso fueron rechazadas por la empresa en un comunicado.

El escándalo en Deutsche Telekom salió a la luz el sábado, cuando la empresa confirmó que durante 2005 y probablemente también 2006 hizo un uso indebido de numerosos datos telefónicos.

El semanario "Der Spiegel" era el que había dado la voz de alarma al publicar que durante más de un año y medio el grupo habría controlado clandestinamente las llamadas telefónicas de sus directivos y de miembros del consejo de vigilancia con periodistas para detectar posibles filtraciones.

De acuerdo con esas informaciones, los responsables de la seguridad interna de la empresa de telecomunicaciones habrían registrado millones de números de teléfono, fechas y la duración de llamadas.

Según "Der Spiegel", Deutsche Telekom interceptaba los registros telefónicos de los posibles topos y le pasaba esos datos a una consultora de Berlín, que era la encargada de estudiar todos sus detalles -fecha, duración y participantes en la conversación telefónica- y compararar esos números con los de periodistas alemanes.

En un fax de la empresa berlinesa se indicaba que el objetivo de las operaciones de espionaje, a las que denominaba "Clipper" y "Rheingold", era "la evaluación de cientos de miles de llamadas telefónicas -fijas y móviles- a los principales periodistas alemanes que informan sobre Deutsche Telekom y a sus contactos personales privados".