23 años con DW: Radio, televisón y My DW | 60 años | DW | 19.04.2013
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60 años

23 años con DW: Radio, televisón y My DW

Hugo de Argentina usa los ofertas de DW desde hace más de 20 años y nos cuenta su historia personal sobre su vida con DW. Lo más importante para él han sido las numerosas cartas, la radio, la televisón y My DW.

El primer contacto - La radio de DW
Mi historia con DW comienza en Julio de 1990. Por casualidad corrí el sintonizador de mi radiograbador y ¡oh, sorpresa! apareció una voz en español. Era DW, que con mucha potencia y claridad mostraba las actividades en aquella Alemania que poco tiempo antes había derribado el muro y, por ende, daba inicio a un mundo nuevo.
Me entusiasmé tanto que decidí escribirle a la dirección postal que anunciaban en Colonia. Esa era su sede entonces.

Y aquí llegó mi segunda sorpresa. No habrían pasado ni 15 días, y ya tenía respuesta. Un grueso sobre con folletos turísticos, informaciones sobre la emisora y otros recuerditos que me invitaron a seguir escuchando la emisora. Ese contacto ya no se interrumpió. ¿Quien no recuerda la Correspondencia con Mónica?


Al año siguiente tuve mi primer “cara a cara” con La Voz de Alemania. DW vino a Argentina a la Exposición Rural que cada año se presenta en Buenos Aires. A sabiendas de que tenían un stand allí, viajé para ello expresamente y me encontré con Carlos Rico, integrante del personal de radio en español. Fue grato. Muchos almanaques han pasado desde entonces, pero yo no me olvido de ese instante.


Luego, las cosas se complicaron. El mundo estaba cambiando, pero esos cambios no siempre nos favorecieron a los que amamos la radio. La radio en español dejó de existir a fines de 1999, y una voz se acalló. Mi terquedad quiso que ese hecho poco feliz no fuera obstáculo para interrumpir mi vínculo.
Seguí escuchando en alemán, inglés y portugués para África, siempre por ondas cortas. Tuve la dicha de ser nombrado monitor. Cada mes me encargaba de decirles cómo llegaban esas señales. Como el portugués es un idioma bastante parecido al mío, logré relacionarme bien con la programación. Mi espacio predilecto era Antena da amizade. Después hablaré un poco más sobre ello.


La primera visita de Deutsche Welle en 2009
La cuestión es que este redactor posee un incansable espíritu viajero. En tal sentido, mi hoja de ruta me transportó hacia Bonn. Corría junio de 2009. Tras dar algunas vueltas tratando de localizar el inmenso y moderno edificio de radio desde la estación de metro, llegué finalmente a Kurt Schumacher 3 y sentí que un sueño se hacía realidad.


Allí fui recibido y atendido por la simpática y muy eficiente Andrea Schulz, responsable del Kundenservice, que me mostró las instalaciones y me explicó un montón de detalles técnicos y operativos. Para mí significó disfrutar de la radio desde el otro costado.


La segunda excursión a Bonn en 2011
La experiencia fue espectacular, pero algo de fuego quedó en mi y decidí regresar en el verano de 2011. Esta vez el acceso me resultó más sencillo. Mi destino era el Departamento de Portugués para África, que a esa altura había reemplazado al español en mi receptor.


La anfitriona fue Beatriz Brücken, y una vez más me sentí como en casa. Conocí al Jefe de Departamento Johannes Beck y a otros integrantes. La alegría fue total al encontrarme con Daniel Machava, el histórico presentador de Antena da amizade, quien me entrevistó ¡en portugués! Todavía no puedo creer como pude hablar en un idioma que no manejo.
Beatriz me llevó hasta los trabajadores del sitio web de DW que, resaltó, jamás abandonaron la lengua de Cervantes. Otro encuentro emotivo fue con mi compatriota Cristina Papaleo, quien tras hacer un esfuerzo logró recordarme de sus épocas de Colonia. De tanto escribir, se le grabó mi nombre.


La DW de hoy – TV y My DW
Haciendo honor a la brevedad interrumpo esta parte de la narración para trasladarme a la capital, Berlín. Casi sin proponérmelo, llegué hasta la Voltastrasse y, aunque me iba a conformar con tomar una foto del frente de DW-TV, no soporté la tentación y pregunté en el ingreso si había locutores en español a esa hora. La respuesta fue afirmativa, y Héctor Medellín bajó a recibirme.
Yo veía DW-TV –y la sigo viendo- por el servicio de cable que hay en Argentina. Circulé por los pasillos, salas de redacción y hasta por los estudios de grabación. El mismo lugar que observaba desde la pantalla chica ahora estaba frente a mis ojos. Una emoción extra.


Imagino que ya se habrán dado cuenta de lo mucho que me importa DW y la influencia que ha tenido en mi vida. Espero haberlo reflejado como corresponde.
My DW apunta a ser la actual plataforma de interacción con la audiencia. Pongo todas mis fichas en su fortalecimiento, pues.

DW cumple 60 años. De ellos solo 23 me pertenecen. Hemos intercambiado pilas de cartas, y eso demuestra que entre nosotros pudo existir cualquier cosa menos indiferencia.
Me siento parte del festejo y alzo mi copa para desear buena salud, éxitos y cosas nuevas a mi querida Voz de Alemania.
Autor: Hugo de Argentina
Editora: Jeanette Müller

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